{"id":686,"date":"2022-02-08T08:00:19","date_gmt":"2022-02-08T08:00:19","guid":{"rendered":"http:\/\/diegoteh.org\/?p=686"},"modified":"2024-03-02T04:21:19","modified_gmt":"2024-03-02T04:21:19","slug":"haced-morir-lo-terrenal-en-vosotros","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/diegoteh.org\/?p=686","title":{"rendered":"HACED MORIR\u2026 LO TERRENAL EN VOSOTROS"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>HACED MORIR\u2026 LO TERRENAL EN VOSOTROS.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Colosenses 3:5-8.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">1 Corintios 15:40-49.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 <strong>INTRODUCCI\u00d3N:<\/strong> Jes\u00fas en su di\u00e1logo con Nicodemo y con otros que le escuchaban, us\u00f3 la expresi\u00f3n: <strong><em>\u201che dicho cosas terrenales\u201d<\/em><\/strong>, cuando dijo: <strong><em>\u201cSi os he dicho cosas terrenales, y no cre\u00e9is, \u00bfc\u00f3mo creer\u00e9is si os dijere las celestiales?\u201d<\/em><\/strong> (Juan 3:12).\u00a0 Aqu\u00ed <strong><em>\u201ccosas terrenales\u201d<\/em><\/strong>, significan el conocimiento de las cosas cotidianas que nos ocurren a los seres humanos, los cuales expresamos con palabras bien conocidas seg\u00fan el idioma que hablamos; se tratan de cosas conocidas en nuestra experiencia.\u00a0 Desde siempre el ser humano, para entender otras cosas de su nivel personal y terrenal de experiencia, se usan los ejemplos de una experiencia para ilustrar y ayudar a entender otras situaciones o explicaciones que todav\u00eda no han sido antes conocidas por uno.\u00a0 Por eso Jes\u00fas, le hablaba a Nicodemo de la experiencia del nacimiento humano terrenal, para hablarle de la experiencia del nuevo nacimiento celestial.\u00a0 Y como al parecer Nicodemo no entend\u00eda aun escuchando nada menos que del Maestro de Maestros, Jes\u00fas tuvo que reprocharle no solamente a \u00e9l sino a los que estaban con \u00e9l en ese momento, dici\u00e9ndoles: <strong><em>\u201cSi os he dicho cosas terrenales, y no cre\u00e9is, \u00bfc\u00f3mo creer\u00e9is si os dijere las celestiales?\u201d<\/em><\/strong> (Juan 3:12).\u00a0 Quiera Dios que nosotros si podamos distinguir ahora las verdades y realidades celestiales, o espirituales que Dios quiere que muy oportunamente sepamos cada uno de nosotros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0 En su primera ep\u00edstola a los Corintios, el ap\u00f3stol Pablo tambi\u00e9n usa la palabra <strong><em>\u201cterrenal\u201d<\/em><\/strong>, pero, para referirse al estado en el que se encuentra el ser humano despu\u00e9s de haber comenzado a ser pecador, y es as\u00ed como les dice a los creyentes de aquella ciudad: <strong><em>\u201cY as\u00ed como hemos tra\u00eddo la imagen del terrenal, traeremos tambi\u00e9n la imagen del celestial\u201d<\/em><\/strong> (1 Corintios 15:49). Cuando Pablo se refiere a <strong><em>\u201cla imagen del terrenal\u201d<\/em><\/strong> se refiere nada menos que a la imagen de Ad\u00e1n, y con esta expresi\u00f3n hace alusi\u00f3n no solamente por haber sido creado del polvo de la tierra, ni tampoco solamente por el hecho de haber sido establecido por Dios para ser un habitante de este planeta tierra, sino que es un t\u00e9rmino b\u00edblico para referirse a la naturaleza pecaminosa que todo ser humano posee en su ser y que lo ha heredado de Ad\u00e1n.\u00a0 As\u00ed que el t\u00e9rmino <strong><em>\u201cterrenal\u201d<\/em><\/strong>, corresponde m\u00e1s que al origen y h\u00e1bitat del ser humano, se refiere a su naturaleza minada por la presencia y poder del pecado en la vida de todo ser humano comenzando desde Ad\u00e1n.\u00a0 La <strong><em>\u201cimagen\u201d<\/em><\/strong> de pecador que Ad\u00e1n tuvo est\u00e1 presente tambi\u00e9n en nosotros comunicado por generaci\u00f3n ordinaria a toda su descendencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 Pero, como el ap\u00f3stol Pablo les dijo a los Corintios, no solamente que: <strong><em>\u201c\u2026 hemos tra\u00eddo la imagen del terrenal\u201d<\/em><\/strong>, sino que a\u00f1adi\u00f3 algo verdaderamente relevante al decirles que: <strong><em>\u201ctraeremos tambi\u00e9n la imagen del celestial\u201d<\/em><\/strong> (1 Corintios 15:49).\u00a0\u00a0\u00a0 Pero, ahora, \u00bfde qui\u00e9n se refiere San Pablo cuando habla <strong><em>\u201cdel celestial\u201d<\/em><\/strong> y de <strong><em>\u201cla imagen del celestial\u201d<\/em><\/strong>?\u00a0 En el v. 47, les ha dicho a los Corintios que: <strong><em>\u201cel primer hombre <\/em><\/strong><em>(o sea, Ad\u00e1n)<strong> es de la tierra, terrenal; el segundo hombre, que es el Se\u00f1or<\/strong> (o sea, Jes\u00fas),<strong> es del cielo\u201d<\/strong><\/em> (1 Corintios 15:47).\u00a0 De aqu\u00ed se entiende muy claramente que el <strong><em>\u201ccelestial\u201d<\/em><\/strong> se refiere nada menos que a Jes\u00fas el Hijo de Dios, al indicarlo como: <strong><em>\u201cel Se\u00f1or\u201d<\/em><\/strong>. \u00a0Esta es una buena noticia.\u00a0 Estamos en el proceso de cambio de <strong><em>\u201cimagen\u201d<\/em><\/strong>, de lo <strong><em>\u201cterrenal\u201d<\/em><\/strong> de Ad\u00e1n a lo <strong><em>\u201ccelestial\u201d<\/em><\/strong> de Jes\u00fas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 Bueno, pues, para que este cambio de <strong><em>\u201cimagen\u201d<\/em><\/strong> se vaya dando paso a paso en la vida de los que ya son creyentes en Jesucristo, el ap\u00f3stol Pablo, en nuestro texto de Colosenses 3:5, exhorta, noten ustedes que no a incr\u00e9dulos sino a personas ya creyentes, diciendo mandatoriamente: <strong><em>\u201cHaced, morir, pues, lo terrenal en vosotros\u201d<\/em><\/strong> (Colosenses 3:5).\u00a0 Es para nosotros mismos que estamos profesando esta bendita fe en Jesucristo, que tenemos que luchar en contra de <strong><em>\u201clo terrenal\u201d<\/em><\/strong> que hemos heredado de Ad\u00e1n, y que todav\u00eda est\u00e1 presente en nosotros, digamos que no de manera absoluta sino residual, pero que no debemos vivir con ello sino que debemos dejar que mueran, o que m\u00e1s bien sean mortificados por el Esp\u00edritu Santo que mora tambi\u00e9n en nuestras vidas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0Para ayudarles en este proceso, lo que espec\u00edficamente ahora les voy a predicar basado en Colosenses 3:5-8, es que: <strong>Los creyentes en Jesucristo tenemos suficientes RAZONES para hacer morir de nosotros <em>\u201clo terrenal\u201d<\/em>.<\/strong>\u00a0 Recuerden que est\u00e1 afirmaci\u00f3n y terminolog\u00eda se aplica seg\u00fan su contexto b\u00edblico que tiene que ver con nuestra naturaleza minada por el pecado cometido inicialmente por Ad\u00e1n. \/ \u00bfCu\u00e1les son estas razones? \/ En este mensaje les compartir\u00e9 cinco de estas <strong>RAZONES<\/strong> por las que los creyentes en Jesucristo debemos hacer morir de nosotros <strong><em>\u201clo terrenal\u201d<\/em><\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 La primera <strong><em>RAZ\u00d3N<\/em><\/strong> por la que los creyentes en Jesucristo tenemos que hacer morir de nosotros, <strong><em>\u201clo terrenal\u201d<\/em><\/strong>, es:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>I.- PORQUE SE CENTRAN EN EL PLACER PERSONAL Y NO EN DIOS.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 Basado en la lista de algunos pecados que clasifica como ejemplo de <strong><em>\u201clo terrenal en vosotros\u201d<\/em><\/strong>, y resaltando entre ellos: <strong><em>\u201cfornicaci\u00f3n, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatr\u00eda\u201d<\/em><\/strong> (Colosenses 3:5b), podemos observar con claridad que se trata de pr\u00e1cticas centradas nada menos que en el placer personal.\u00a0 Ninguno de ellos tiene el m\u00ednimo enfoque de dar la gloria a Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 En las Sagradas Escrituras, se ense\u00f1a que los seres humanos debemos vivir para dar gloria a Dios, y no para nuestros placeres personales.\u00a0 El ap\u00f3stol Pablo en su ep\u00edstola a los Filipenses, al describirles que Jes\u00fas ha sido exaltado como Se\u00f1or en los cielos, dice que es con el fin de que: <strong><em>\u201cen el nombre de Jes\u00fas se doble toda rodilla de los que est\u00e1n en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra;\u00a0<sup>11\u00a0<\/sup>y toda lengua confiese\u00a0que Jesucristo es el Se\u00f1or, PARA GLORIA DE DIOS PADRE\u201d<\/em><\/strong> (Filipenses 2:10-11).\u00a0 Es para dar la gloria a Dios que comenzamos nuestra vida de fe en Cristo, y no para caer o regresar a los placeres terrenales.\u00a0 Adem\u00e1s, no solamente se vive para la gloria de Dios como modo inicial y final al mismo tiempo, sino que, en otro vers\u00edculo escrito a los Corintios, San Pablo les explica que: <strong><em>\u201cSi, pues, com\u00e9is o beb\u00e9is, o hac\u00e9is otra cosa, hacedlo todo PARA LA GLORIA DE DIOS\u201d<\/em><\/strong> (1 Corintios 10:31); es decir, que toda la vida nos debemos centrar en Dios, y en todo lo que hagamos, as\u00ed que debemos descartar los placeres que buscan distraernos de vivir <strong><em>\u201cpara la gloria de Dios\u201d<\/em><\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 Debemos centrarnos en Dios y no en lo terrenal.\u00a0 Un ejemplo de ello, registrado en el libro de los Salmos, con unos 1000 a\u00f1os antes de Pablo, es el caso del salmista Asaf, que entre su colecci\u00f3n de salmos del 73 al 83, en el salmo 73 le dice a Dios: <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>\u00bfA qui\u00e9n tengo yo en los cielos sino a ti? y fuera de ti nada deseo en la tierra. <sup>26\u00a0<\/sup>Mi carne y mi coraz\u00f3n desfallecen; mas la roca de mi coraz\u00f3n y mi porci\u00f3n es Dios para siempre\u201d<\/em><\/strong> (Salmo 73:25-26).\u00a0 El que fuera de Dios no desea nada terrenal, es aquel o aquella persona creyente y temerosa de Dios que vive para la gloria de Dios, y no para placeres personales.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 La segunda <strong><em>RAZ\u00d3N<\/em><\/strong> por la que los creyentes en Jesucristo tenemos que hacer morir de nosotros, <strong><em>\u201clo terrenal\u201d<\/em><\/strong>, es:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>II.- PORQUE SON PR\u00c1CTICAS DE LOS HIJOS DE DESOBEDIENCIA, Y NO DE NOSOTROS.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 Despu\u00e9s de referirse San Pablo a lista de cosas que se centran en el placer personal y no en Dios, dice acerca de tales placeres que son: <strong><em>\u201ccosas por las cuales la ira de Dios viene\u201d<\/em><\/strong>, y al final del vers\u00edculo 6 que dice que dicha ira viene <strong><em>\u201csobre los hijos de desobediencia\u201d<\/em><\/strong> (Colosenses 3:6).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 En Romanos 1, Pablo al describir parcialmente a los hijos de desobediencia menciona que se trata de personas que: <strong><em>\u201cno le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio coraz\u00f3n fue entenebrecido.\u00a0<sup>22\u00a0<\/sup>Profesando ser sabios, se hicieron necios,\u00a0<sup>23\u00a0<\/sup>y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadr\u00fapedos y de reptiles\u201d<\/em><\/strong> (Romanos 1:21-23).\u00a0 Estos son hijos de desobediencia por inclinarse a la idolatr\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 M\u00e1s adelante en el mismo cap\u00edtulo a\u00f1adiendo en la lista a personas que se entregaron a la pr\u00e1ctica de pecados sexuales, menciona que:<strong><em> \u201c\u2026 mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza,\u00a0<sup>27\u00a0<\/sup>y de igual modo tambi\u00e9n los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, \u2026\u201d<\/em><\/strong> (Romanos 1:26-27).\u00a0 Lo hicieron siendo hijos de desobediencia sin haber querido o podido creer en Jesucristo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 Y casi al final del cap\u00edtulo 1, siempre de su ep\u00edstola a los romanos, dice el ap\u00f3stol Pablo que tales personas viven en desobediencia <strong><em>\u201cestando atestados de toda injusticia, fornicaci\u00f3n, perversidad, avaricia, maldad; llenos de envidia, homicidios, contiendas, enga\u00f1os y malignidades;<\/em><\/strong><strong><em>\u00a0<sup>30\u00a0<\/sup>murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios, injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males, desobedientes a los padres,\u00a0<sup>31\u00a0<\/sup>necios, desleales, sin afecto natural, implacables, sin misericordia\u201d<\/em><\/strong> (Romanos 1:29-31).\u00a0 Nosotros, ya no somos hijos de desobediencia desde el momento que comenzamos nuestra fe en Cristo, si estuvimos envueltos en algunas de estas pr\u00e1cticas, ya all\u00ed acab\u00f3 eso para nosotros.\u00a0 Desde entonces, con el poder divino y santo que mora en nosotros, podemos hacer morir estas cosas terrenales, y podemos dejarlas de practicar.\u00a0 Es m\u00e1s, de antemano, aunque todav\u00eda no hayamos echado mano del poder divino y santo, ya no somos contados entre los hijos de desobediencia, porque Dios sabe que con su poder y ayuda, ya no seremos m\u00e1s as\u00ed.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 La tercera <strong><em>RAZ\u00d3N<\/em><\/strong> por la que los creyentes en Jesucristo tenemos que hacer morir de nosotros, <strong><em>\u201clo terrenal\u201d<\/em><\/strong>, es:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>III.- PORQUE SON COSAS QUE ASEGURAN LA EJECUCI\u00d3N DE LA IRA DE DIOS, y NO NOS CORRESPONDE. <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 En las mismas palabras de Colosenses 3:6 en las que el ap\u00f3stol Pablo indica que son pr\u00e1cticas de los hijos de desobediencia y que esta descripci\u00f3n ya no corresponde a los que somos creyentes, dice primeramente que tales pr\u00e1cticas son: <strong><em>\u201ccosas por las cuales la ira de Dios viene\u2026\u201d<\/em><\/strong> (Colosenses 3:6).\u00a0 Y nosotros, no queremos esto que ya no debe ser para nosotros sino para los hijos de desobediencia, es decir, para los que no creen e Jesucristo.\u00a0 Adem\u00e1s, en su ep\u00edstola a los romanos dice el mismo ap\u00f3stol que <strong><em>\u201cAhora, pues, ninguna condenaci\u00f3n hay para los que est\u00e1n en Cristo Jes\u00fas\u2026\u201d<\/em><\/strong> (Romanos 8:1a); o sea, que ya no pesa ninguna condenaci\u00f3n en nosotros. \u00bfNo es esto una buena noticia?\u00a0 Entonces, \u00bfpara qu\u00e9 meternos en alguna de las tantas cosas terrenales que traen <strong><em>\u201ccondenaci\u00f3n\u201d<\/em><\/strong>, y que traen <strong><em>\u201cla ira de Dios\u201d<\/em><\/strong>?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 Por ejemplo, en su ep\u00edstola a los romanos, San Pablo con respecto de <strong><em>\u201cla ira de Dios\u201d<\/em><\/strong>, les dice: <strong><em>\u201cPorque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad\u201d<\/em><\/strong> (Romanos 1:18).\u00a0 En el punto anterior, ya les he compartido qui\u00e9nes son tales personas sobre quienes vendr\u00e1 esta <strong><em>\u201cira de Dios\u201d<\/em><\/strong>.\u00a0\u00a0 Y la <strong><em>\u201cira de Dios\u201d<\/em><\/strong> consiste en que no permitir\u00e1 que entre a su gloria eterna, ninguna de tales personas estando en su condici\u00f3n practicante de cualquier desobediencia de estas.\u00a0 Solamente permitir\u00e1 la entrada a quienes hayan cre\u00eddo en Jesucristo su \u00fanico Hijo eterno, y a quienes, por haber cre\u00eddo en Cristo, hicieron morir de sus vidas lo terrenal que hab\u00edan estado cargando innecesariamente, y dejaron de practicarlas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 Estimado oyente, no hay nada m\u00e1s terrible que quedar separado de Dios por toda la eternidad.\u00a0 Ser\u00e1 un estado angustiante eterno, no contar con su gracia, teniendo \u00fanicamente al enemigo eterno de las almas humanas con todo su s\u00e9quito de demonios junto uno para atormentarles, aunado a que el lugar de tormento ser\u00e1 un fuego igualmente eterno.\u00a0 No hay consejo m\u00e1s sabio, divino, y glorioso que: <strong><em>\u201cHaced morir\u2026 lo terrenal en vosotros\u201d<\/em><\/strong> (Colosenses 3:5a), pues si lo hacemos con la presencia y poder de Jesucristo y nosotros, y con la presencia y poder del Esp\u00edritu Santo, el resultado ser\u00e1 que no seremos reos de <strong><em>\u201cla ira de Dios\u201d<\/em><\/strong>, sino benditos que seremos recibidos en su gloria eterna, donde \u00e9l seguir\u00e1 siendo nuestro centro de atenci\u00f3n por los siglos de los siglos.\u00a0 No habr\u00e1 entonces, nada m\u00e1s hermoso que estar en su presencia eterna.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 La cuarta <strong><em>RAZ\u00d3N<\/em><\/strong> por la que los creyentes en Jesucristo tenemos que hacer morir de nosotros, <strong><em>\u201clo terrenal\u201d<\/em><\/strong>, es:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>IV.- PORQUE SON VIVENCIAS DEL PASADO QUE YA NO TENEMOS M\u00c1S QUE CARGAR CON ELLAS.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 Luego de haber explicado el ap\u00f3stol Pablo que tales cosas no son para nosotros sino propios de los hijos de desobediencia, y luego de explicar que Dios nos libra de ellas para que no sean en nosotros una culpa en cuenta que obstaculice nuestra entrada a la gloria eterna, a\u00f1ade ahora que se trata de algo <strong><em>\u201cen las cuales vosotros tambi\u00e9n anduvisteis en otro tiempo cuando viv\u00edais en ellas\u201d<\/em><\/strong> (Colosenses 3:7); y all\u00ed acab\u00f3.\u00a0 No son para que carguemos con ellas en nuestra nueva vida en Cristo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 Por eso en otro pasaje b\u00edblico, m\u00e1s bien un testimonio propio del ap\u00f3stol, compartiendo a los Filipenses, les dijo: <strong><em>\u201c\u2026 Si alguno piensa que tiene de qu\u00e9 confiar en la carne, yo m\u00e1s:\u00a0<sup>5\u00a0<\/sup>circuncidado al octavo d\u00eda, del linaje de Israel, de la tribu de Benjam\u00edn,\u00a0hebreo de hebreos; en cuanto a la ley, fariseo;\u00a0<sup>6\u00a0<\/sup>en cuanto a celo, perseguidor de la iglesia;\u00a0en cuanto a la justicia que es en la ley, irreprensible.\u00a0<sup>7\u00a0<\/sup>Pero cuantas cosas eran para m\u00ed ganancia, las he estimado como p\u00e9rdida por amor de Cristo\u201d <\/em><\/strong>(Filipenses 3:4b-7). Todas estas confianzas humanas como Pablo mismo les llama, son tambi\u00e9n cosas terrenales, que, aunque siendo de car\u00e1cter religioso pareciera que se tratan de cosas celestiales, pero no, Pablo dir\u00e1 m\u00e1s adelante que son nada m\u00e1s que <strong><em>\u201cbasura\u201d<\/em><\/strong>. Y tiene raz\u00f3n, hay orgullos y logros de la vida, que no tienen qu\u00e9 acompa\u00f1arnos como parte de nuestra vida de fe y esperanza en la eternidad.\u00a0 Ni el saber que fuiste bautizado alguna vez, ni ser hijo de una familia reconocida en alg\u00fan c\u00edrculo religioso, ni por ser parte de una asociaci\u00f3n religiosa, y ni por ning\u00fan servicio que uno haya prestado a la iglesia de Cristo, sirve de credencial para la eternidad, sino solamente el Cristo en quien nosotros ya hemos cre\u00eddo.\u00a0 As\u00ed, que, todo lo terrenal, que nos impide vivir bajo el agrado de Dios, queda en la basura de lo terrenal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 Y haciendo San Pablo, una evaluaci\u00f3n m\u00e1s objetiva, dice: <strong><em>\u201cY ciertamente, aun estimo todas las cosas como p\u00e9rdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jes\u00fas, mi Se\u00f1or, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo,\u00a0<sup>9\u00a0<\/sup>y ser hallado en \u00e9l, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe;\u00a0<sup>10\u00a0<\/sup>a fin de conocerle, y el poder de su resurrecci\u00f3n, y la participaci\u00f3n de sus padecimientos, llegando a ser semejante a \u00e9l en su muerte,\u00a0<sup>11\u00a0<\/sup>si en alguna manera llegase a la resurrecci\u00f3n de entre los muertos.\u00a0 <sup>12\u00a0<\/sup>No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui tambi\u00e9n asido por Cristo Jes\u00fas.\u00a0<sup>13\u00a0<\/sup>Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atr\u00e1s, y extendi\u00e9ndome a lo que est\u00e1 delante,\u00a0<sup>14\u00a0<\/sup>prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jes\u00fas\u201d<\/em><\/strong> (Filipenses 3:8-14).\u00a0 Sus palabras nos indican la disposici\u00f3n que tuvo y que tambi\u00e9n nosotros debemos tener, de no cargar con las cosas terrenales del pasado en nuestra vida.\u00a0 Lo que cuenta no es el c\u00famulo de cosas terrenales, sino el mirar a Cristo en la eternidad en lo celestial, y proponernos como Pablo: \u201c<strong><em>olvidando ciertamente lo que queda atr\u00e1s, y extendi\u00e9ndome a lo que est\u00e1 delante,\u00a0<sup>14\u00a0<\/sup>prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jes\u00fas\u201d<\/em><\/strong> (v. 14).\u00a0 Solamente mirando la esperanza celestial que vale m\u00e1s que cualquier cosa terrenal, podremos hacer morir las cosas terrenales que todav\u00eda seguimos cargando innecesariamente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 La quinta <strong><em>RAZ\u00d3N<\/em><\/strong> por la que los creyentes en Jesucristo tenemos que hacer morir de nosotros, <strong><em>\u201clo terrenal\u201d<\/em><\/strong>, es:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>V.- PORQUE SON COSAS QUE, CON CRISTO EN NOSOTROS, PODEMOS DEJARLAS.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 Como un a\u00f1adido a la primera lista del vers\u00edculo 5 de cosas que expl\u00edcitamente ha dicho que debemos hacer morir de nosotros porque son cosas terrenales, ahora en la segunda parte del vers\u00edculo 8 a\u00f1ade otras cosas, como: <strong><em>ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas de vuestra boca\u201d<\/em><\/strong> (Colosenses 3:8b).\u00a0 Tampoco crean que es una lista completa, sino solamente unos cu\u00e1ntos ejemplos de otras cosas que no dejan de ser terrenales.\u00a0 Pero, lo relevante que quiero enfatizarles ahora, es que desde la primera parte del vers\u00edculo 8 ha dicho: <strong><em>\u201cPero ahora dejad tambi\u00e9n vosotros todas estas cosas:\u201d<\/em><\/strong> (Colosenses 3:8a); y lo que est\u00e1 diciendo con estas palabras es que las cosas terrenales no tienen que estar con nosotros porque sean tan dif\u00edciles de dejar, sino que dada la petici\u00f3n de que sean dejadas, entonces, s\u00ed se pueden dejar tiradas por el camino, y muertas de tal manera que nadie las pueda tomar para llev\u00e1rselas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 Este dejar <strong><em>\u201cestas cosas\u201d<\/em><\/strong>, no depende de poder alguno que resida en nosotros, sino es por el poder de la misma presencia de Jesucristo en nuestra alma, juntamente con la presencia del Esp\u00edritu Santo, quienes nos capacitan para poder dejarlas.\u00a0\u00a0 Por supuesto, que pareciera que nosotros las dejamos como si con mucho gusto hubi\u00e9semos querido dejarlas, pero no, el poder que act\u00faa para dejar cualquier cosa <strong><em>\u201cterrenal\u201d<\/em><\/strong> o pecaminosa, siempre ser\u00e1 una acci\u00f3n divina haciendo efectiva y eficaz la obra correspondiente en nosotros en contra de la destrucci\u00f3n de lo <strong><em>\u201cterrenal\u201d<\/em><\/strong> en nosotros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 La instrucci\u00f3n ya est\u00e1 dada; y es: \u201c<strong><em>ahora dejad tambi\u00e9n vosotros todas estas cosas\u201d<\/em><\/strong> (Colosenses 3:8a).\u00a0 Usted decide, ahora, no despu\u00e9s; pues si no lo decide desde ahora, dif\u00edcilmente lo decidir\u00e1 despu\u00e9s.\u00a0 Decida usted ahora dejar <strong><em>\u201ctodas estas cosas\u201d<\/em><\/strong>, y as\u00ed se estar\u00e1 muriendo de su vida cada una de las cosas terrenales que hace tiempo que usted las hubiese dejado en el camino de la vida, pero no iba a poder porque le faltaba Cristo y su Esp\u00edritu Santo, pero si puede porque ellos est\u00e1n en usted.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0\u00a0 CONCLUSI\u00d3N:<\/strong> Para concluir, amados hermanos, a partir de este mensaje, y los siguiente de la presente serie, iremos aprendiendo a hacer morir una diversa relaci\u00f3n de cosas terrenales que han estado hostigando nuestra vida espiritual procurando sesgarnos de Dios.\u00a0 Aprenderemos c\u00f3mo hacer morir\u2026 <strong>la fornicaci\u00f3n, la impureza, las pasiones desordenadas, los malos deseos, la avaricia, entre otros como la misma idolatr\u00eda, y la sabidur\u00eda terrenal<\/strong>.\u00a0 Dios les bendiga y nos ayude en Cristo a hacer morir y dejar las cosas terrenales que no son dignas de acompa\u00f1arnos en el camino hacia Dios, pues lo \u00fanico que hacen es procurar alejarnos de \u00c9l.\u00a0 No se pierdan los siguientes mensajes de esta serie.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>HACED MORIR\u2026 LO TERRENAL EN VOSOTROS. Colosenses 3:5-8. 1 Corintios 15:40-49. &nbsp; \u00a0\u00a0 INTRODUCCI\u00d3N: Jes\u00fas en su di\u00e1logo con Nicodemo y con otros que le escuchaban, us\u00f3 la expresi\u00f3n: \u201che dicho cosas terrenales\u201d, cuando dijo: \u201cSi os he dicho cosas terrenales, y no cre\u00e9is, \u00bfc\u00f3mo creer\u00e9is si os dijere las celestiales?\u201d (Juan 3:12).\u00a0 Aqu\u00ed \u201ccosas &hellip;<br \/><a href=\"http:\/\/diegoteh.org\/?p=686\" class=\"more-link pen_button pen_element_default pen_icon_arrow_double\">Seguir leyendo <span class=\"screen-reader-text\">HACED MORIR\u2026 LO TERRENAL EN VOSOTROS<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[38],"tags":[],"class_list":["post-686","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-haced-morir-lo-terrenal-en-vosotros"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/diegoteh.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/686","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/diegoteh.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/diegoteh.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/diegoteh.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/diegoteh.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=686"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/diegoteh.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/686\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":687,"href":"http:\/\/diegoteh.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/686\/revisions\/687"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/diegoteh.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=686"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/diegoteh.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=686"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/diegoteh.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=686"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}