{"id":696,"date":"2022-02-13T08:00:41","date_gmt":"2022-02-13T08:00:41","guid":{"rendered":"http:\/\/diegoteh.org\/?p=696"},"modified":"2024-03-02T12:33:26","modified_gmt":"2024-03-02T12:33:26","slug":"haced-morir-los-malos-deseos","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/diegoteh.org\/?p=696","title":{"rendered":"HACED MORIR\u2026 LOS MALOS DESEOS"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>HACED MORIR\u2026 LOS MALOS DESEOS.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Colosenses 3:5-7.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Santiago 13:1-15; 1 Juan 2:15-17.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 <strong>INTRODUCCI\u00d3N:<\/strong> <strong><em>\u201cHaced morir\u2026 los malos deseos\u201d<\/em><\/strong> (Colosenses 3:5) es el tema que me corresponde exponer en este momento. Las palabras griegas usadas por el ap\u00f3stol Pablo fueron: <strong><em>\u201c\u03b5\u03c0\u03b9\u03b8\u03c5\u03bc\u03b9\u03b1\u03bd \u03ba\u03b1\u03ba\u03b7\u03bd\u201d<\/em><\/strong> (<em>epithum\u00edan kak\u00edn<\/em>), literalmente <strong><em>\u201cdeseos malos\u201d<\/em><\/strong>.\u00a0 Pero, no todo deseo es malo, sin embargo, desear algo con motivaciones incorrectas, hace que llegue a ser malo.\u00a0 Por ejemplo, no es malo desear tener una casa, pero si para obtenerlo uno se propone gestionar la falsificaci\u00f3n de documentos y la omisi\u00f3n de procesos legales, eso hace que su deseo por la adquisici\u00f3n de la casa sea un mal deseo.\u00a0 Lo mismo si uno quiere conseguirse un veh\u00edculo, no es malo tenerlo, si uno tiene solvencia para su adquisici\u00f3n, sin embargo, se volver\u00eda un mal deseo, si la motivaci\u00f3n que uno tiene para adquirirlo es solamente porque quiere demostrarle a alguien que tambi\u00e9n uno puede tener algo igual o mejor, aunque ello represente un gasto proporcionalmente excesivo de sus escasos o exactos recursos disponibles.\u00a0 La envidia hace que su deseo por el autom\u00f3vil se convierta en <strong><em>\u201cmalos deseos\u201d<\/em><\/strong>.\u00a0 Pero, quiero que tambi\u00e9n sepan que la misma palabra griega <strong><em>\u201cepithum\u00eda\u201d<\/em><\/strong>, es usada por Pablo en su ep\u00edstola a los romanos como en 1:24 donde dice: <strong><em>\u201c\u03b5\u03c0\u03b9\u03b8\u03c5\u03bc\u03b9\u03b1\u03b9\u03c2 \u03c4\u03c9\u03bd \u03ba\u03b1\u03c1\u03b4\u03b9\u03c9\u03bd \u03b1\u03c5\u03c4\u03c9\u03bd\u201d<\/em><\/strong> (epithum\u00edais ton cardi\u00f3n avt\u00f3n), que en nuestras versi\u00f3n RV60 se traduce como: CONCUPISCENCIAS DE SUS CORAZONES, igual que las otras 13 veces m\u00e1s que se traduce <strong><em>\u201cepithum\u00eda\u201d<\/em><\/strong>, las 5 veces desde romanos a Tito en las ep\u00edstolas de Pablo (Romanos 6:12; 1 Tesalonicenses 4:5; 2 Timoteo 3:6; 4:3; Tito 3:3); las 2 veces en la ep\u00edstola de Santiago en 1:14, 15; y las 6 veces en las dos ep\u00edstolas de Pedro (1 Pedro 4:2, 3; 2 Pedro 1:4; 2:10, 18; 3:3). Siempre se traduce como CONCUPISCENCIAS.\u00a0 As\u00ed que cuando escuchen la palabra CONCUPISCENCIA, no es otra cosa que el sustantivo con el que se identifica y conceptualiza en una sola palabra, los malos deseos que de ninguna manera son gratos a Dios.\u00a0 As\u00ed que lo que nos propondremos despu\u00e9s de este mensaje es que hagamos morir nuestros malos deseos o concupiscencias con los que hemos estado batallando porque nos causan conflictos personales y a veces con otras personas. S\u00ed se puede.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 De manera muy particular, tomando como base la amonestaci\u00f3n <strong><em>\u201cHaced morir\u2026 los malos deseos\u201d<\/em><\/strong>, seg\u00fan Colosenses 3:5, pero con el apoyo de Santiago 13:1-15, y 1 Juan 2:15-17 que hablan de mismo tema, lo que ahora les voy a predicar es que: <strong><em>El creyente para hacer morir de su vida los malos deseos debe saber qu\u00e9 problemas grav\u00edsimos tienen de fondo.<\/em><\/strong><em> \/ \u00bfCu\u00e1les son los problemas grav\u00edsimos que tienen de fondo los malos deseos, que el creyente debe saber para hacer morir de su vida los malos deseos? \/ Siga con atenci\u00f3n el desarrollo de este mensaje y conocer\u00e1 usted acerca de los siguientes problemas grav\u00edsimos.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u00a0\u00a0 El primer PROBLEMA GRAV\u00cdSIMO que tiene de fondo los MALOS DESEOS, y que el creyente debe SABER para hacerlos morir de su vida, es:<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>I.- QUE EL PROBLEMA EST\u00c1 PRIMERAMENTE EN NUESTRA NATURALEZA.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 Bueno, pues, miremos en la ep\u00edstola universal del ap\u00f3stol Santiago en el cap\u00edtulo 1, donde dice: <strong><em>\u201cCuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni \u00e9l tienta a nadie;<\/em><\/strong><strong><em>\u00a0<sup>14\u00a0<\/sup>sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atra\u00eddo y seducido.\u00a0<sup>15\u00a0<\/sup>Entonces la concupiscencia, despu\u00e9s que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte\u201d<\/em><\/strong> (Santiago 1:13-15).\u00a0 Lo que podemos observar de estas palabras es que nunca las tentaciones que usted recibe y enfrenta cada d\u00eda y en muchos momentos, no vienen de Dios.\u00a0 \u00c9l, en esos casos, no le est\u00e1 poniendo a prueba a usted.\u00a0 Si acaso \u00e9l quiera ponerle una prueba a usted, \u00e9l lo har\u00eda de otra manera, porque \u00e9l no tienta nadie.\u00a0 Eso nos explica el ap\u00f3stol Santiago. \u00a0Es m\u00e1s, Santiago afirma que <strong><em>\u201cDios no puede ser tentado por el mal\u201d<\/em><\/strong> (v. 13), y esto es muy cierto; e igualmente, Dios Todopoderoso, puede evitar que tambi\u00e9n nosotros seamos tentados por el mal.\u00a0 Pero \u00bfde d\u00f3nde vienen muchas de nuestras tentaciones?\u00a0 Santiago nos explica: <strong><em>\u201cque cada uno es tentado, cuando<\/em><\/strong> (\u00bfde qu\u00e9?) <strong><em>de su propia concupiscencia es atra\u00eddo y seducido\u201d<\/em><\/strong> (v. 14).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 Y recuerde que <strong><em>\u201cconcupiscencia\u201d<\/em><\/strong> significa <strong><em>\u201cmalos deseos\u201d<\/em><\/strong>.\u00a0 En la NVI se traduce este vers\u00edculo diciendo: <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>cada uno es tentado cuando sus propios malos deseos lo arrastran y seducen\u201d<\/em><\/strong> (Santiago 1:14, NVI).\u00a0 No tienes que culpar al objeto que te atrajo o arrastr\u00f3 y sedujo, y ca\u00edste, pecaste.\u00a0 No tienes que culpar ni al diablo, que si bien est\u00e1 involucrado, no siempre lo est\u00e1 directamente.\u00a0 No tienes que culpar ni a los cristianos hijos de Dios que porque no te visitaron, como algunos ponen como intento de excusa o de pretexto.\u00a0 Uno debe entender que el problema est\u00e1 previamente instalado en tu propio coraz\u00f3n.\u00a0 La NTV traduce el mismo texto con un enfoque aclaratorio diciendo: <strong><em>\u201cLa tentaci\u00f3n viene de nuestros propios deseos\u201d<\/em><\/strong> (Santiago 1:14, NTV); y es cierto.\u00a0 Nuestro Se\u00f1or Jes\u00fas, igualmente, bien dijo, y con m\u00e1s autoridad: <strong><em>\u201cPorque del coraz\u00f3n salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias\u201d<\/em><\/strong> (Mateo 5:19).\u00a0 \u00bfYa ve usted?\u00a0 El problema est\u00e1 en nuestro coraz\u00f3n. Es un problema tan antiguo, de tal manera que, en el libro del G\u00e9nesis, acerca de la gente antes del diluvio se nos dice de ellos que: <strong><em>\u201cla maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los\u00a0pensamientos\u00a0del coraz\u00f3n de ellos era de continuo solamente el mal\u201d<\/em><\/strong> (G\u00e9nesis 6:5); pues, comenzando desde Ad\u00e1n, pasando por lo antediluvianos, y continuando con nosotros, tenemos el problema en nuestro respectivo coraz\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 Pero, como aconsej\u00f3 el antiguo rey David a su hijo Salom\u00f3n cuando le dijo: <strong><em>\u201cJehov\u00e1 escudri\u00f1a los corazones de todos, y entiende todo intento de los pensamientos. Si t\u00fa le buscares, lo hallar\u00e1s; mas si lo dejares, \u00e9l te desechar\u00e1 para siempre\u201d<\/em><\/strong> (1 Cr\u00f3nicas 28:9b), as\u00ed le aconsejo tambi\u00e9n a usted.\u00a0 El haber dado el primer paso de buscar a Dios por medio de Jesucristo, eso le da a usted el poder de hacer morir los <strong><em>\u201cmalos deseos\u201d<\/em><\/strong>, pues tiene raz\u00f3n el ap\u00f3stol Pablo cuando dice tambi\u00e9n a los Filipenses que: <strong><em>\u201cla paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardar\u00e1 vuestros corazones y vuestros\u00a0pensamientos\u00a0en Cristo Jes\u00fas\u201d<\/em><\/strong> (Filipenses 4:7).\u00a0 Cierto; Cristo Jes\u00fas puede guardar nuestros corazones de los pensamientos que surgen en nosotros como \u201cmalos deseos\u201d, y hacen que nos entreguemos a la tentaci\u00f3n, y como resultado, dice Santiago tambi\u00e9n que: \u201c<strong><em>Entonces la concupiscencia, despu\u00e9s que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte\u201d<\/em><\/strong> (Santiago 1:15).\u00a0 Es peligros\u00edsimo mantenerse en la pr\u00e1ctica de los <strong><em>\u201cmalos deseos\u201d<\/em><\/strong> porque su fin, aun si la muerte no llega, sus efectos destructivos all\u00ed estar\u00e1n fastidiando y destruyendo poco a poco nuestra vida.\u00a0 Hemos hecho bien en creer en Jes\u00fas, por lo que ahora permanezcamos en \u00e9l, pues con \u00e9l tendremos siempre un coraz\u00f3n victorioso.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u00a0\u00a0 El segundo PROBLEMA GRAV\u00cdSIMO que tiene de fondo los MALOS DESEOS, y que el creyente debe SABER para hacerlos morir de su vida, es:<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0II.- QUE TU AMOR NO EST\u00c1 EN DIOS, SINO EN LAS COSAS QUE EST\u00c1N EN EL MUNDO.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 Ahora, recurramos a las palabras de otro ap\u00f3stol, a las de Juan ap\u00f3stol.\u00a0 En su primera ep\u00edstola cap\u00edtulo 2, \u00e9l dice: <strong><em>\u201cNo am\u00e9is al mundo, ni las cosas que est\u00e1n en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no est\u00e1 en \u00e9l.<\/em><\/strong><strong><em>\u00a0<sup>16\u00a0<\/sup>Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo\u201d<\/em><\/strong> (1 Juan 2:15-16).\u00a0 \u00bfObserv\u00f3 usted que, en su explicaci\u00f3n incluy\u00f3 la menci\u00f3n de <strong><em>\u201clos deseos de la carne\u201d<\/em><\/strong>, y de <strong><em>\u201clos deseos de los ojos\u201d<\/em><\/strong>?\u00a0 En mensajes anteriores de esta serie, y basados especialmente en Colosenses 3:5, hemos identificado que lo que tenemos que hacer morir de nuestra vida son llamados cosas terrenales; sin embargo, en el vocabulario del ap\u00f3stol Juan, no utiliza el t\u00e9rmino <strong><em>\u201cterrenal\u201d<\/em><\/strong>, sino usa como sin\u00f3nimo la palabra: <strong><em>\u201cmundo\u201d<\/em><\/strong>, que no es m\u00e1s que otra manera de referirse a lo <strong><em>\u201cterrenal\u201d<\/em><\/strong>.\u00a0 Y bien dice este ap\u00f3stol que: <strong><em>\u201clos deseos\u201d<\/em><\/strong> a los que se refiere <strong><em>\u201cno proviene del Padre, sino del mundo\u201d<\/em><\/strong>; por lo que si alguien se inclina a cualquier deseo de algo que <strong><em>\u201cproviene\u2026 del mundo\u201d<\/em><\/strong>, lo que est\u00e1 evidenciando es que su amor est\u00e1 \u00bfen d\u00f3nde?, en <strong><em>\u201clas cosas que est\u00e1n en el mundo\u201d<\/em><\/strong> (v. 15a), y no en Dios, porque: <strong><em>\u201cSi alguno ama al mundo, el amor del Padre no est\u00e1 en \u00e9l\u201d <\/em><\/strong>(v. 15b).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 Lo que estas palabras del ap\u00f3stol Juan nos indican, es que la manera de hacer que los <strong>\u201cmalos deseos\u201d<\/strong> mueran de nosotros, es entonces amando a Dios en vez de <strong><em>\u201clas cosas que est\u00e1n en el mundo\u201d<\/em><\/strong>, o en vez de amar <strong><em>\u201cal mundo\u201d<\/em><\/strong>.\u00a0 Sepa usted que por eso Dios en el Shem\u00e1 que por medio de Mois\u00e9s le dio al reci\u00e9n liberado pueblo de Dios, el pueblo israelita que estaba siendo conducido del desierto hacia la tierra prometida, dice: <strong><em>\u201cOye, Israel: Jehov\u00e1 nuestro Dios, Jehov\u00e1 uno es.\u00a0<sup>5\u00a0<\/sup>Y amar\u00e1s a Jehov\u00e1 tu Dios de todo tu coraz\u00f3n, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas.\u00a0<sup>6\u00a0<\/sup>Y estas palabras que yo te mando hoy, estar\u00e1n sobre tu coraz\u00f3n;\u00a0<sup>7\u00a0<\/sup>y las repetir\u00e1s a tus hijos, y hablar\u00e1s de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes.\u00a0<sup>8\u00a0<\/sup>Y las atar\u00e1s como una se\u00f1al en tu mano, y estar\u00e1n como frontales entre tus ojos;\u00a0<sup>9\u00a0<\/sup>y las escribir\u00e1s en los postes de tu casa, y en tus puertas\u201d<\/em><\/strong> (Deuteronomio 6:4-9).\u00a0 Es igualmente, para evitar tener deseos por las cosas que est\u00e1n en este mundo, que Jes\u00fas le ense\u00f1\u00f3 a una multitud y al escriba de los fariseos (cf. Marcos 1:28, Mateo 22:34-35) que le pregunt\u00f3 cu\u00e1l es el primer y gran mandamiento, respondi\u00e9ndole: <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>Amar\u00e1s al Se\u00f1or tu Dios con todo tu coraz\u00f3n, y con toda tu alma, y con toda tu mente\u201d<\/em><\/strong> (Mateo 22:37).\u00a0 Cuando uno ama a Dios con todo el coraz\u00f3n, porque es en el coraz\u00f3n donde est\u00e1 el problema de <strong><em>\u201clos malos deseos\u201d<\/em><\/strong>, y con toda el alma, y con toda la mente, porque en cada uno de estos aspectos del ser pensante y deseoso all\u00ed est\u00e1 el problema, entonces, uno hace morir \u201clos malos deseos\u201d, por amando a Dios, los deseos de uno siempre ser\u00e1n los deseos m\u00e1s santos y consagrados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 Solamente a manera de ejemplo, voy a cita al salmista Asaf quien le dijo a Dios: <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>A qui\u00e9n tengo yo en los cielos sino a ti? y fuera de ti nada deseo en la tierra.\u00a0 <sup>26\u00a0<\/sup>Mi carne y mi coraz\u00f3n desfallecen; mas la roca de mi coraz\u00f3n y mi porci\u00f3n es Dios para siempre\u201d<\/em><\/strong> (Salmo 73:25-26).\u00a0 Es as\u00ed como amando a Dios uno en vez de tener <strong><em>\u201cmalos deseos\u201d<\/em><\/strong>, uno solo tendr\u00e1 los mejores y m\u00e1s sublimes deseos que entonces, s\u00ed provienen del Padre, que s\u00ed provienen de lo alto, que s\u00ed provienen de Dios, en otras palabras.\u00a0 Y as\u00ed es como mueren <strong><em>\u201clos malos deseos\u201d<\/em><\/strong>.\u00a0 Haga la prueba, y vea que, amando, sirviendo, y concentr\u00e1ndose en Dios, no le vendr\u00e1n <strong><em>\u201cmalos deseos\u201d<\/em><\/strong>.\u00a0 Es verdad. Es por eso por lo que el ap\u00f3stol Pablo tambi\u00e9n entre las primeras palabras de Colosenses 3, les dijo a aquellos: <strong><em>\u201c\u2026 buscad las cosas de arriba, donde est\u00e1 Cristo sentado a la diestra de Dios.\u00a0<sup>2\u00a0<\/sup>Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra\u201d<\/em><\/strong> (Colosenses 3:1b-2).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u00a0\u00a0 El tercer PROBLEMA GRAV\u00cdSIMO que tiene de fondo los MALOS DESEOS, y que el creyente debe SABER para hacerlos morir de su vida, es: <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>III.- QUE LOS DESEOS ENFOCADOS EN EL MUNDO SOLAMENTE SON TEMPORALES.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 Ahora, enfoquemos nuestra atenci\u00f3n en lo que el ap\u00f3stol Juan dice en 2:17: <strong><em>\u201cY el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre\u201d<\/em><\/strong> (1 Juan 2:17).\u00a0 Pues, a estas alturas de nuestra vida creo que esto ya lo sabemos, pero lo que sucede es que omitimos el tener presente este conocimiento.\u00a0 Cuando los \u201cmalos deseos\u201d se presentan, a uno ya no le interesa, y uno ya no est\u00e1 en condiciones espirituales de darse cuenta de la realidad; uno se ve envuelto en su objetivo, y uno ya no puede m\u00e1s pensar que solamente en ello; y la verdad se olvida.\u00a0 Creo que luego que pasa la anestesia de los <strong><em>\u201cmalos deseos\u201d<\/em><\/strong>, o aun ya despu\u00e9s de haber cedido a alguna tentaci\u00f3n es entonces que nos damos cuenta de que estuvimos verdaderamente equivocados.\u00a0 Nos damos cuenta de que la sensaci\u00f3n de satisfacci\u00f3n, felicidad, emoci\u00f3n, alegr\u00eda, etc\u2026 ya pas\u00f3, y de nuevo nos encontramos vulnerables de repetir el mismo ciclo.\u00a0 Tiene raz\u00f3n el ap\u00f3stol Juan cuando dice: <strong><em>\u201cY el mundo pasa, y sus deseos\u201d<\/em><\/strong>. \u00bfEsto es lo que usted realmente desea? \u00bfUsted solamente quiere algo que le emocione y alegre por un poco de tiempo, y despu\u00e9s usted siga viviendo prolongadamente una ansiedad, nuevos <strong><em>\u201cmalos deseos\u201d<\/em><\/strong> que nuevamente no le van a satisfacer de por vida?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 Ahora, ya somos creyentes en Jesucristo, fuimos llamados para experimentar, \u00bfsabe qu\u00e9?\u00a0 Salvaci\u00f3n.\u00a0\u00a0 Salvaci\u00f3n no solamente de la condenaci\u00f3n eterna que eso es lo principal, sino tambi\u00e9n salvaci\u00f3n de cualquiera de todos los males de este mundo, e incluso somos salvados, aunque no de la presencia del pecado lo cual ser\u00e1 hasta la eternidad, pero s\u00ed del poder del pecado.\u00a0 A los hijos de Dios, los creyentes en Jesucristo, ya no tiene que dominarnos el poder del pecado, sino que podemos vencerlos en el nombre del Se\u00f1or Jesucristo.\u00a0 Dice el ap\u00f3stol Pablo en su ep\u00edstola a los Romanos: <strong><em>\u201cNo reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, de modo que lo obedezc\u00e1is en sus concupiscencias;\u00a0<sup>13\u00a0<\/sup>ni tampoco present\u00e9is vuestros miembros al pecado como instrumentos de iniquidad, sino presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia.\u00a0<sup>14\u00a0<\/sup>Porque el pecado no se ense\u00f1orear\u00e1 de vosotros; pues no est\u00e1is bajo la ley, sino bajo la gracia\u201d<\/em><\/strong> (Romanos 6:12-14).\u00a0 \u00bfSe dan cuenta?\u00a0 No tiene que reinar el pecado en nosotros.\u00a0\u00a0 Dice Pablo en la segunda parte del vers\u00edculo 12 que no tenemos por qu\u00e9 obedecer a las <strong><em>\u201cconcupiscencias\u201d<\/em><\/strong>, o sea, a los <strong><em>\u201cmalos deseos\u201d<\/em><\/strong> (v. 12) que nuestro cuerpo mortal impulsado por nuestro coraz\u00f3n quiere que hagamos.\u00a0 Y entre los vers\u00edculos 13 y 14, lo que ya hemos aprendido en el punto anterior, es que mientras m\u00e1s nos entregamos cuerpo y alma al servicio de Dios, afirma el ap\u00f3stol Pablo que <strong><em>\u201cel pecado no se ense\u00f1orear\u00e1 de vosotros\u201d<\/em><\/strong> (v. 14a).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 El ap\u00f3stol Juan hace una afirmaci\u00f3n final y contundente en su primera ep\u00edstola en 2:17, diciendo: \u201c<strong><em>el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre\u201d<\/em><\/strong> (v. 17b). \u00bfNo es esto lo que queremos?\u00a0 \u00bfNo es lo eterno, o lo que <strong><em>\u201cpermanece para siempre\u201d<\/em><\/strong> que ahora queremos?\u00a0 Antes, no ten\u00edamos idea de esto, pero ahora este es nuestro anhelo, gracias a la divina, bendita, y gloriosa esperanza que hemos conocido en Cristo Jes\u00fas de que en \u00e9l hay vida eterna, y otras muchas bendiciones eternas.\u00a0 \u00bfNo fue el mensaje acerca de la vida eterna, al lado de Dios el Padre, y de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, lo que toc\u00f3 nuestro coraz\u00f3n, y comenzamos nuestro caminar en la fe cristiana?\u00a0 Esto es lo que verdaderamente satisface al coraz\u00f3n que tiene deseos.\u00a0 Si ya hemos conocido qu\u00e9 es Dios el que satisface por toda nuestra vida, y aun m\u00e1s all\u00e1 de esta vida para siempre, entonces, por qu\u00e9 andar deseando las cosas de este mundo, las cosas terrenales.\u00a0 Se vuelve una incongruencia, pero gracias a Dios que tiene bendiciones eternas que podemos desear.\u00a0 Son las que valen la pena.\u00a0\u00a0 Por ello, hagamos morir de nosotros <strong><em>\u201clos malos deseos\u201d<\/em><\/strong>, y avivemos con el poder de Dios, de su Hijo, y de su Esp\u00edritu Santo en nosotros, el deseo por lo que <strong><em>\u201cpermanece para siempre\u201d<\/em><\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0\u00a0 CONCLUSI\u00d3N:<\/strong> Amados hijos de Dios, despu\u00e9s de lo ya antes dicho, solamente me queda recordarles que nuestro objetivo durante esta temporada de la serie: <strong><em>\u201cHACED MORIR\u2026 LO TERRENAL\u201d<\/em><\/strong>, y una de estas cosas terrenales son los <strong><em>\u201cmalos deseos\u201d<\/em><\/strong>, tambi\u00e9n llamados en la biblia como <strong><em>\u201cconcupiscencias\u201d<\/em><\/strong>. Ha sido una gran bendici\u00f3n que la salvaci\u00f3n por medio de Jesucristo haya llegado a nuestra vida, por lo que ahora debemos seguir interesados en su salvaci\u00f3n y en su vida eterna, haciendo morir toda cosa terrenal que todav\u00eda se encuentra arraigada en nuestro coraz\u00f3n y conducta,\u00a0 Tenemos que hacerlo dejando que el Esp\u00edritu de Dios transforme nuestro coraz\u00f3n; tenemos que hacerlo amando y sirviendo a Dios, y no al mundo; y tenemos que desear m\u00e1s no lo que pasa, sino lo que <strong><em>\u201cpermanece para siempre\u201d<\/em><\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 Que Dios sea la fuente de nuestros deseos, y no nuestro propio perverso coraz\u00f3n, ni el mundo, ni nada que sea terrenal.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>HACED MORIR\u2026 LOS MALOS DESEOS. Colosenses 3:5-7. Santiago 13:1-15; 1 Juan 2:15-17. &nbsp; \u00a0\u00a0 INTRODUCCI\u00d3N: \u201cHaced morir\u2026 los malos deseos\u201d (Colosenses 3:5) es el tema que me corresponde exponer en este momento. Las palabras griegas usadas por el ap\u00f3stol Pablo fueron: \u201c\u03b5\u03c0\u03b9\u03b8\u03c5\u03bc\u03b9\u03b1\u03bd \u03ba\u03b1\u03ba\u03b7\u03bd\u201d (epithum\u00edan kak\u00edn), literalmente \u201cdeseos malos\u201d.\u00a0 Pero, no todo deseo es malo, sin &hellip;<br \/><a href=\"http:\/\/diegoteh.org\/?p=696\" class=\"more-link pen_button pen_element_default pen_icon_arrow_double\">Seguir leyendo <span class=\"screen-reader-text\">HACED MORIR\u2026 LOS MALOS DESEOS<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[38],"tags":[],"class_list":["post-696","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-haced-morir-lo-terrenal-en-vosotros"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/diegoteh.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/696","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/diegoteh.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/diegoteh.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/diegoteh.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/diegoteh.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=696"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/diegoteh.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/696\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":697,"href":"http:\/\/diegoteh.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/696\/revisions\/697"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/diegoteh.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=696"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/diegoteh.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=696"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/diegoteh.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=696"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}