{"id":700,"date":"2022-02-15T08:00:37","date_gmt":"2022-02-15T08:00:37","guid":{"rendered":"http:\/\/diegoteh.org\/?p=700"},"modified":"2024-03-02T12:36:50","modified_gmt":"2024-03-02T12:36:50","slug":"haced-morir-los-deseos-de-los-ojos","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/diegoteh.org\/?p=700","title":{"rendered":"HACED MORIR\u2026 LOS DESEOS DE LOS OJOS"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>HACED MORIR\u2026 LOS DESEOS DE LOS OJOS.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Colosenses 3:5.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">1 Juan 2:16.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 <strong>INTRODUCCI\u00d3N:<\/strong> El primer \u00f3rgano con el que, de manera a\u00e9rea, \u00f3sea, y neurosensorial el ser humano percibi\u00f3 la tentaci\u00f3n fue el o\u00eddo al hacerle caso Eva a la serpiente endiablada que se infiltr\u00f3 en su hogar en el Ed\u00e9n. Con el o\u00eddo (pues no hay otro medio para ello), que escuch\u00f3 la intriga diab\u00f3lica que le dijo: <strong><em>\u201c\u00bfConque Dios os ha dicho: No com\u00e1is de todo \u00e1rbol del huerto?\u201d<\/em><\/strong> (G\u00e9nesis 3:1b), y luego escuch\u00f3 la mortal mentira: <strong><em>\u201cNo morir\u00e9is;\u00a0<sup>5\u00a0<\/sup>sino que sabe Dios que el d\u00eda que com\u00e1is de \u00e9l, ser\u00e1n abiertos vuestros ojos, y ser\u00e9is como Dios, sabiendo el bien y el mal\u201d<\/em><\/strong> (G\u00e9nesis 3:4b-5); y es que no era pecadora a\u00fan.\u00a0 Pero, inmediatamente, aun siempre en estado de santidad, ella voluntariamente compromete tambi\u00e9n sus ojos con lo prohibido, pues relata Mois\u00e9s en la historia de la ca\u00edda de Eva y Ad\u00e1n en el pecado, que: <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>vio la mujer que el \u00e1rbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y \u00e1rbol codiciable para alcanzar la sabidur\u00eda; y tom\u00f3 de su fruto, y comi\u00f3; y dio tambi\u00e9n a su marido, el cual comi\u00f3 as\u00ed como ella\u201d<\/em><\/strong> (G\u00e9nesis 3:6).\u00a0 Desde el o\u00eddo, se motivaron tambi\u00e9n sus ojos a pecar, y as\u00ed lo hicieron tanto ella como \u00e9l. Desde entonces, los seres humanos hemos tenido problemas con este peque\u00f1o instrumento de visualizaci\u00f3n quiz\u00e1 hasta m\u00e1s peque\u00f1o que la lengua.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 Cuando Pablo dijo a los Colosenses: <strong><em>\u201cHaced morir\u2026 <\/em><\/strong>[los]<strong><em> malos deseos\u201d <\/em><\/strong>(Colosenses 3:5), y cuando el ap\u00f3stol Juan en su primera ep\u00edstola dice que: <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, LOS DESEOS DE LOS OJOS, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo\u201d<\/em><\/strong> (1 Juan 2:16); observamos que entre lo <strong><em>\u201cterrenal\u201d<\/em><\/strong> o <strong><em>\u201cdel mundo\u201d<\/em><\/strong>, menciona entre los <strong><em>\u201cmalos deseos\u201d<\/em><\/strong>, no solamente <strong><em>\u201clos deseos de la carne\u201d<\/em><\/strong>, sino tambi\u00e9n <strong><em>\u201cLOS DESEOS DE LOS OJOS\u201d<\/em><\/strong>, que son otros de los males que tenemos que hacer morir de nuestra vida. \u00bfAlguien tiene problemas con los ojos, con respecto a los deseos que ello genera?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 En este mensaje basado en Colosenses 3:5 que afirma que debemos hacer morir los <strong><em>\u201cmalos deseos\u201d<\/em><\/strong>, y en 1 Juan 2:16 que afirma que existen <strong><em>\u201cdeseos de los ojos\u201d<\/em><\/strong> que se enfocan en el mundo y que eso lo hace mal deseo, y otros textos que ense\u00f1an acerca de este tema, lo que voy a predicarles en este momento es que: <strong>\u201clos deseos de los ojos\u201d que se enfocan en \u201clo terrenal\u201d o \u201cen el mundo\u201d, son los deseos que el creyente en Jesucristo debe hacer morir de su vida<\/strong>. \/ \u00bfCu\u00e1les son <strong><em>\u201clos deseos de los ojos\u201d<\/em><\/strong> que se enfocan en <strong><em>\u201clo terrenal\u201d<\/em><\/strong> o <strong><em>\u201cen el mundo\u201d<\/em><\/strong>, y que el creyente en Jesucristo debe hacer morir de su vida? \/ Siga usted con atenci\u00f3n este mensaje en el que presentar\u00e9 algunos de estos <strong><em>\u201cdeseos de los ojos\u201d<\/em><\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 El primer <strong><em>\u201cdeseo de los ojos\u201d<\/em><\/strong>, enfocado en <strong><em>\u201clo terrenal\u201d<\/em><\/strong> o <strong><em>\u201cen el mundo\u201d<\/em><\/strong>, y que el creyente en Jesucristo debe hacer morir de su vida, es:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>I.- LA INCLINACI\u00d3N POR EL PECADO.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 Salom\u00f3n, escribi\u00f3 que: <strong><em>\u201cTodas las cosas son fatigosas m\u00e1s de lo que el hombre puede expresar; \u2026\u201d<\/em><\/strong>, y es cierto, pero lo que seguramente no fatiga tanto o nada, es el ver y o\u00edr, pues luego, \u00e9l mismo dice tambi\u00e9n que: <strong><em>\u201cnunca se sacia el ojo de ver, ni el o\u00eddo de o\u00edr\u201d<\/em><\/strong> (Eclesiast\u00e9s 1:18).\u00a0 Y en ese insaciable ver de nuestros ojos, hace que lo que vemos pueda llegar a hacer mal a nuestra alma, pensamientos, sentimientos, emociones, y voluntad. El mirar aun las mismas cosas que son buenas y no malas en s\u00ed mismas, se pueden volver en <strong><em>\u201cdeseos de los ojos\u201d<\/em><\/strong> que se vuelven en pecado, porque al mirarlos lo hacemos intencionalmente solamente queriendo percibir el valor e influencia terrenal que nos puede aportar, y porque al mirar esas cosas no las valoramos a la luz de su utilidad para la gloria de Dios.\u00a0 Es decir, que si al verlo no pensamos en c\u00f3mo podemos dar gloria a Dios con aquello que nos toca mirar, sino solamente pensamos en c\u00f3mo esto nos puede servir y satisfacer; entonces, lo que ocurre es que nuestros ojos solamente desearon servir al pecado y no a Dios; y eso sucede mucho, aun en los que somos creyentes en Cristo.\u00a0 Por eso se nos amonesta que hagamos morir de nosotros los <strong><em>\u201cmalos deseos\u201d<\/em><\/strong>, los <strong><em>\u201cdeseos de los ojos\u201d<\/em><\/strong> porque somos capaces de dejar que lo pecaminoso que miramos termine atray\u00e9ndonos al pecado sin ninguna dificultad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 Cuando digo que la inclinaci\u00f3n por el pecado son parte de los <strong><em>\u201cdeseos de los ojos\u201d<\/em><\/strong>, y que lo debemos hacer morir de nuestra vida, es por ejemplo que desear un auto de cierto modelo, que no es malo tener uno, puede resultar mal nuestro deseo si al mirar dicho auto uno lo hace envidiando el auto del amigo o vecino que tiene uno igual.\u00a0\u00a0 Con envidia de por medio, no es la sana manera de desear algo que hemos visto, pero si esto ocurre, entonces dicho mal deseo nos habr\u00e1 inclinado, en este caso al pecado de la envidia.\u00a0 Y otro ejemplo: Si al mirar una casa en venta que es muy hermosa, uno lo desea solamente para presumir que uno tiene una casa mejor que la de otra persona, entonces este mal deseo de los ojos por la casa vista nos habr\u00e1 tambi\u00e9n inclinado al pecado, porque no se debe desear comprar una casa solamente para presumir que uno tiene una casa mejor que otra persona.\u00a0 Hacerlo, e incluso solo pensarlo, es pecado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0Desde luego, que por solamente mirar las cosas para su apreciaci\u00f3n est\u00e9tica no tiene nada de pecaminoso, sin embargo, el pecado hace que los miembros de nuestro cuerpo, todos sin excepci\u00f3n, incluidos nuestros ojos, aprovechen hacernos pecar con lo que miramos.\u00a0 Es por ello que en el evangelio se nos exhorta como lo hizo San Pablo a los romanos dici\u00e9ndoles: <strong><em>\u201cNo reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, de modo que lo obedezc\u00e1is en sus concupiscencias;\u00a0<sup>13\u00a0<\/sup>ni tampoco present\u00e9is vuestros miembros al pecado como instrumentos de iniquidad\u201d<\/em><\/strong> (Romanos 6:12-13).\u00a0 El ojo humano no est\u00e1 libre de ser un miembro del cuerpo que no haya sido afectado por el pecado comenzando desde Eva y Ad\u00e1n.\u00a0 Es por eso que nuestros ojos tambi\u00e9n tienen su detallito, que exigen que se les obedezca sus deseos; pero cuando somos llamados a no presentar nuestros <strong><em>\u201cmiembros al pecado\u201d<\/em><\/strong>, esta petici\u00f3n incluye tambi\u00e9n a nuestros ojos.\u00a0 Los ojos no deben seguir haci\u00e9ndonos pecar, al menos no deliberadamente. Tenemos que hacer morir la capacidad depravada que tienen nuestros ojos de generar <strong><em>\u201cmalos deseos\u201d<\/em><\/strong>.\u00a0 Como dice Pablo, no tenemos que presentar nuestros miembros, como el ojo, al pecado; y que el pecado no tiene que reinar en nuestros deseos; y que no tenemos por qu\u00e9 obedecer sus concupiscencias (o sea, deseos) en este caso las de nuestros insaciables ojos en su proceso natural de mirar cosas, personas, y objetos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 El segundo <strong><em>\u201cdeseo de los ojos\u201d<\/em><\/strong>, enfocado en <strong><em>\u201clo terrenal\u201d<\/em><\/strong> o <strong><em>\u201cen el mundo\u201d<\/em><\/strong>, y que el creyente en Jesucristo debe hacer morir de su vida, es:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>II.- LA ATRACCI\u00d3N POR LO MATERIAL.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 Un caso b\u00edblico como ejemplo fue el caso de Lot, a quien su t\u00edo Abraham, para evitar que los respectivos empleados de ambos se sigan peleando o teniendo conflictos entre s\u00ed por cuestiones de trabajo, le propuso la necesidad de separarse de territorio.\u00a0 Pero dice la biblia que: <strong><em>\u201c\u2026 alz\u00f3 Lot <\/em><\/strong>(\u00bfsus qu\u00e9?)<strong><em> sus ojos, <\/em><\/strong>(\u00bfy qu\u00e9 pas\u00f3?)<strong><em> y vio toda la llanura del Jord\u00e1n, que toda ella era de riego, como el huerto de Jehov\u00e1,\u00a0como la tierra de Egipto en la direcci\u00f3n de Zoar, antes que destruyese Jehov\u00e1 a Sodoma y a Gomorra.<\/em><\/strong><strong><em>\u00a0<sup>11\u00a0<\/sup>Entonces Lot escogi\u00f3 para s\u00ed toda la llanura del Jord\u00e1n; y se fue Lot hacia el oriente, y se apartaron el uno del otro.\u00a0<sup>12\u00a0<\/sup>Abram acamp\u00f3 en la tierra de Cana\u00e1n, en tanto que Lot habit\u00f3 en las ciudades de la llanura, y fue poniendo sus tiendas hasta Sodoma.\u00a0<sup>13\u00a0<\/sup>Mas los hombres de Sodoma eran malos y pecadores contra Jehov\u00e1 en gran manera\u201d<\/em><\/strong> (G\u00e9nesis 13:10-13).\u00a0 Haber escogido lo que \u00e9l vio como la mejor tierra, y ten\u00eda raz\u00f3n, pero no consider\u00f3 que aquello que sus ojos estaba deseando, no solamente implicaba lo que se ve, sino tambi\u00e9n la moralidad o inmoralidad con la que se viv\u00eda en aquellos lugares donde \u00e9l estar\u00eda acerc\u00e1ndose cada vez m\u00e1s tanto para vivir como para hacer negocios con ellos.\u00a0 Los <strong><em>\u201cdeseos de los ojos\u201d<\/em><\/strong> le llev\u00f3 a meterse en donde la gente viv\u00eda licenciosamente en perversiones sexuales.\u00a0 Solucionando un conflicto entre los trabajadores de \u00e9l y los de su t\u00edo, sin darse cuenta se meti\u00f3 donde no deb\u00eda meterse. La tierra que <strong><em>\u201cvio\u201d<\/em><\/strong> y que era buen\u00edsima, no era nada mala en s\u00ed misma, pero el pecado de la gente a donde se fue meter no era lo propio para alguien que pr\u00e1cticamente es un hijo del pacto porque Lot siendo hu\u00e9rfano hab\u00eda estado con su t\u00edo Abraham a quien \u00e9l ten\u00eda como su segundo padre (el que le adopt\u00f3).\u00a0 Lo que sus ojos desearon fue m\u00e1s lo material, sin sopesar el problema de pecado en el que se iban a meter.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 Lo mismo le ocurri\u00f3 a la esposa de Lot, cuando tiempo despu\u00e9s Dios quiso librar de la muerte a Lot y su familia antes de destruir Sodoma y Gomorra donde ellos se hab\u00edan establecido, y con quienes es muy probable que ellos tuvieron amistad y negocios.\u00a0 Cuando Dios hizo llover fuego y azufre sobre estas dos ciudades, y quiso rescatar a Lot y su familia, unos \u00e1ngeles representativos de Dios les ayudaron a darse prisa y salir de Sodoma, e instruyeron a Lot dici\u00e9ndole: <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>Escapa por tu vida; no mires tras ti, ni pares en toda esta llanura; escapa al monte, no sea que perezcas\u201d<\/em><\/strong> (G\u00e9nesis 19:17).\u00a0 La instrucci\u00f3n de c\u00f3mo usar los ojos fue: <strong><em>\u201cno mires tras ti\u201d<\/em><\/strong>. Esta instrucci\u00f3n era tambi\u00e9n para su esposa y para sus dos hijas, pero en el caso de su esposa dice la historia que: <strong><em>\u201c\u2026 la mujer de Lot\u00a0mir\u00f3 atr\u00e1s, a espaldas de \u00e9l, y se volvi\u00f3 estatua de sal\u201d<\/em><\/strong> (G\u00e9nesis 19:26).\u00a0 En su mirada estuvo presente <strong><em>\u201clos deseos de los ojos\u201d <\/em><\/strong>(desde luego que \u2018malos deseos\u2019), porque ella probablemente estaba pensando aferradamente sin duda que por algunas cosas que tuvo que dejar all\u00ed, o quiz\u00e1 por su vivienda que perder\u00eda, o por los que iban a ser sus futuros yernos, o por el fin de sus negocios muy lucrativos.\u00a0 Fue pr\u00e1cticamente lo material que la estaba atrayendo, y ello fue lo que termin\u00f3 con su vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 Esto no ocurri\u00f3 con nuestro Se\u00f1or y Salvador Jesucristo quien nos ense\u00f1a c\u00f3mo vencer estos problemas con lo que miramos. \u00c9l no fue atra\u00eddo por las cosas materiales, menos con la condici\u00f3n de rendirle adoraci\u00f3n al diablo mismo.\u00a0 En la tercera tentaci\u00f3n que el diablo le puso a Jes\u00fas en el que se involucrar\u00edan sus ojos, dice San Mateo que: <strong><em>\u201c\u2026 le llev\u00f3 el diablo a un monte muy alto, y le mostr\u00f3 todos los reinos del mundo y la gloria de ellos,\u00a0<sup>9\u00a0<\/sup>y le dijo: Todo esto te dar\u00e9, si postrado me adorares\u201d<\/em><\/strong> (Mateo 4:8-9).\u00a0 Si el diablo <strong><em>\u201cle mostr\u00f3\u201d<\/em><\/strong>, entonces Jes\u00fas vio <strong><em>\u201ctodos los reinos del mundo y la gloria de ellos\u201d<\/em><\/strong>, pero como \u00e9l no buscaba nada <strong><em>\u201cdel mundo\u201d<\/em><\/strong> ni <strong><em>\u201cla gloria\u201d<\/em><\/strong> que podr\u00eda haber en alguna parte <strong><em>\u201cdel mundo\u201d<\/em><\/strong>; no cedi\u00f3 en aceptar la propuesta de cosas materiales e incluso de poder, y menos que se rindiera ante el diablo para adorarle.\u00a0 La lecci\u00f3n que Jes\u00fas nos da en este caso, y que es una pauta de c\u00f3mo podemos hacer morir <strong><em>\u201clos deseos de los ojos\u201d<\/em><\/strong> sobre las cosas materiales, es que \u00e9l le respondi\u00f3 al diablo cit\u00e1ndole nada menos que la palabra de Dios, dici\u00e9ndole: <strong><em>\u201cVete, Satan\u00e1s, porque escrito est\u00e1: Al Se\u00f1or tu Dios adorar\u00e1s, y a \u00e9l s\u00f3lo servir\u00e1s\u201d<\/em><\/strong> (Mateo 4:10). Nosotros tambi\u00e9n, conociendo la palabra de Dios, podemos combatir <strong><em>\u201clos deseos de los ojos\u201d<\/em><\/strong> que nos vienen por las cosas externas que miramos, pensando, meditando o reflexionando en la palabra de Dios que nos puede ayudar a obedecer a Dios en el momento que somos tentados a desear las cosas materiales. As\u00ed es como MORIR\u00c1N de nuestra vida el poder de <strong><em>\u201clos deseos de los ojos\u201d<\/em><\/strong> sobre las cosas materiales.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 El tercer <strong><em>\u201cdeseo de los ojos\u201d<\/em><\/strong>, enfocado en <strong><em>\u201clo terrenal\u201d<\/em><\/strong> o <strong><em>\u201cen el mundo\u201d<\/em><\/strong>, y que el creyente en Jesucristo debe hacer morir de su vida, es:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>III.- LA LUJURIA Y LA LASCIVIA POR LO SEXUAL.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 Existe un tipo de lujuria que simplemente es un deseo apasionado por algo que no es propiamente bueno, que de todas maneras es una pr\u00e1ctica pecaminosa; pero existe otro tipo de lujuria que es m\u00e1s inmoral y que tiene que ver con la sexualidad, y que se trata del deseo sexual il\u00edcito que se despierta en una persona hacia otra. Generalmente, la persona mientras mira a la otra, sus pensamientos son intencionalmente desordenados y premeditados desear e imaginarse actos sexuales con la persona que mira.\u00a0 Esto es lujuria que tiene que ver con los <strong><em>\u201cdeseos de los ojos\u201d<\/em><\/strong>.\u00a0 Puede sucederle a un hombre, as\u00ed como tambi\u00e9n puede sucederle a una mujer lujuriosa. La lujuria se convierte en algo m\u00e1s fuerte cuando la persona que lo practica no deja de pensar solamente en sexo cuando mira a otra persona, entonces se puede decir que tal persona es lasciva, pues la lascivia, ya no se limita como la lujuria al simple deseo de lo sexual, sino lo que siempre quiere es placer sexual, lo cual entra ya no en la categor\u00eda de <strong><em>\u201cdeseo de los ojos\u201d<\/em><\/strong>, sino en la de los <strong><em>\u201cdeseos de la carne\u201d<\/em><\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 La lujuria est\u00e1 prohibida en el d\u00e9cimo de los 10 mandamientos que dice: <strong><em>\u201cNo codiciar\u00e1s\u2026\u201d<\/em><\/strong> (\u00c9xodo 20:17); y entre las cosas que uno no debe codiciar est\u00e1: 1)\u00a0<strong><em>\u201cla casa de tu pr\u00f3jimo\u201d<\/em><\/strong>, y la que especialmente conlleva lujuria es la parte que dice: 2) <strong><em>\u201cno codiciar\u00e1s la mujer de tu pr\u00f3jimo, ni su siervo, ni su criada\u201d<\/em><\/strong>; y hay otras cosas que no se deben codiciar cuando los ojos vean lo vean, por ejemplo: 3) <strong><em>\u201cni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu pr\u00f3jimo\u201d<\/em><\/strong>.\u00a0 En cuanto a lo que tiene que ver con la lujuria que se trata propiamente de la codicia que un hombre puede tener hacia una mujer, le sucedi\u00f3 al rey David con Betsab\u00e9 esposa de Ur\u00edas; pero tambi\u00e9n le puede suceder a una mujer hacia un hombre como le sucedi\u00f3 a la esposa de Potifar con Jos\u00e9 hijo de Jacob.\u00a0 Solamente que en el caso de David fue m\u00e1s all\u00e1 de los <strong><em>\u201cdeseos de los ojos\u201d<\/em><\/strong>, m\u00e1s all\u00e1 de la modalidad lujuria, porque lleg\u00f3 a cometer adulterio.\u00a0 Y en el caso de la esposa de Potifar se qued\u00f3 en <strong><em>\u201cdeseos de los ojos\u201d<\/em><\/strong>, gracias a que Jos\u00e9 huy\u00f3 de la situaci\u00f3n.\u00a0 Es decir, Jos\u00e9, seguramente hab\u00eda trabajado en su vida para que <strong><em>\u201clo terrenal\u201d<\/em><\/strong> o <strong><em>\u201cdel mundo\u201d<\/em><\/strong> como la lujuria que son <strong><em>\u201cdeseos de los ojos\u201d<\/em><\/strong> no le dominaran si alguna vez estuviese tentado de esa manera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 En el caso de David, dice el profeta Samuel en el relato de aquella lujuriosa historia: <strong><em>\u201cY sucedi\u00f3 un d\u00eda, al caer la tarde, que se levant\u00f3 David de su lecho y se paseaba sobre el terrado de la casa real; y vio desde el terrado a una mujer que se estaba ba\u00f1ando, la cual era muy hermosa.<\/em><\/strong><strong><em>\u00a0<sup>3\u00a0<\/sup>Envi\u00f3 David a preguntar por aquella mujer, y le dijeron: Aquella es Betsab\u00e9 hija de Eliam, mujer de Ur\u00edas heteo\u201d<\/em><\/strong> (2 Samuel 11:2-3).\u00a0 Es por su lujuria que la dese\u00f3, comenzando porque <strong><em>\u201cvio desde el terrado a una mujer que se estaba ba\u00f1ando, la cual era muy hermosa\u201d<\/em><\/strong>.\u00a0 Pero, no solo la <strong><em>\u201cvio\u201d<\/em><\/strong>, aunque todo comenz\u00f3 porque la <strong><em>\u201cvio\u201d<\/em><\/strong>, sino que la dese\u00f3 y luego fue m\u00e1s all\u00e1 hasta cometer adulterio con ella.\u00a0 Es por ello que en el proceso de este tipo de pecados que se cometen comienza nada menos que con lo que estamos aprendiendo que debemos hacer morir de nosotros: <strong><em>\u201clos deseos de los ojos\u201d<\/em><\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 Nuestro Se\u00f1or Jes\u00fas en su ense\u00f1anza en contra del adulterio, explic\u00f3 a sus oyentes lo siguiente: <strong><em>\u201cO\u00edsteis que fue dicho: No cometer\u00e1s adulterio.<\/em><\/strong><strong><em>\u00a0<sup>28\u00a0<\/sup>Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulter\u00f3 con ella en su coraz\u00f3n\u201d<\/em><\/strong> (Mateo 5:27-28).\u00a0 Incluso antes de un adulterio f\u00edsico, tan solo con el simple codiciar a una mujer, y lo mismo aplica si una mujer desea il\u00edcitamente a un hombre, el solo deseo desordenado de codiciar o desear sexo con alguien que no sea el c\u00f3nyuge ya es considerado igual que el adulterio consumado f\u00edsicamente.\u00a0\u00a0 Es por ello que quienes en este sentido tienen problemas con <strong><em>\u201clos deseos de los ojos\u201d<\/em><\/strong> lujuriosos, les urge entonces hacer morir de su vida este aspecto de los <strong><em>\u201cmalos deseos\u201d<\/em><\/strong>; pues, no puede ser que, siendo creyentes en Jesucristo, tengamos lujuria en nuestros ojos y pensamientos, pues no es una pasi\u00f3n digna para un hijo de Dios.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0\u00a0 CONCLUSI\u00d3N:<\/strong> Amados oyentes, hagamos morir de nuestra vida los <strong><em>\u201cmalos deseos\u201d<\/em><\/strong> (Colosenses 3:5) para evitar 1) la inclinaci\u00f3n por el pecado, 2) la atracci\u00f3n por lo material, y 3) la lujuria por lo sexual, que pueden ser causados por <strong><em>\u201clos deseos de los ojos\u201d<\/em><\/strong> (1 Juan 2:16) en cualquier momento espont\u00e1neo de todo el tiempo que los tenemos abiertos.\u00a0 Pero, cuando sometemos nuestros ojos a la santificaci\u00f3n que el Esp\u00edritu Santo hace en los creyentes, esos deseos pecaminosos que desagradan a Dios podr\u00e1n morir de nosotros. Si estos deseos mueren de nuestra vida, entonces nos podremos enfocar m\u00e1s en las cosas de arriba, las de Dios, las celestiales, y eternas.\u00a0 Quienes tienen estos problemas con las cosas, personas, y objetos que miran, deben tomar en serio la necesidad de comenzar a hacer morir mediante el poder de Jesucristo <strong><em>\u201clos deseos\u201d<\/em><\/strong> malos que sus ojos les generan una y otra vez en el alma.\u00a0 Dios nos d\u00e9 a todos la capacidad para ser m\u00e1s santos que pecadores en esta \u00e1rea de nuestra vida: la de nuestras miradas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>HACED MORIR\u2026 LOS DESEOS DE LOS OJOS. Colosenses 3:5. 1 Juan 2:16. &nbsp; \u00a0\u00a0 INTRODUCCI\u00d3N: El primer \u00f3rgano con el que, de manera a\u00e9rea, \u00f3sea, y neurosensorial el ser humano percibi\u00f3 la tentaci\u00f3n fue el o\u00eddo al hacerle caso Eva a la serpiente endiablada que se infiltr\u00f3 en su hogar en el Ed\u00e9n. Con el &hellip;<br \/><a href=\"http:\/\/diegoteh.org\/?p=700\" class=\"more-link pen_button pen_element_default pen_icon_arrow_double\">Seguir leyendo <span class=\"screen-reader-text\">HACED MORIR\u2026 LOS DESEOS DE LOS OJOS<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[38],"tags":[],"class_list":["post-700","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-haced-morir-lo-terrenal-en-vosotros"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/diegoteh.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/700","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/diegoteh.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/diegoteh.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/diegoteh.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/diegoteh.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=700"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/diegoteh.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/700\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":701,"href":"http:\/\/diegoteh.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/700\/revisions\/701"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/diegoteh.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=700"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/diegoteh.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=700"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/diegoteh.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=700"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}