{"id":704,"date":"2022-02-17T08:00:24","date_gmt":"2022-02-17T08:00:24","guid":{"rendered":"http:\/\/diegoteh.org\/?p=704"},"modified":"2024-03-02T12:41:33","modified_gmt":"2024-03-02T12:41:33","slug":"haced-morir-la-avaricia","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/diegoteh.org\/?p=704","title":{"rendered":"HACED MORIR\u2026 LA AVARICIA"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>HACED MORIR\u2026 LA AVARICIA.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Colosenses 3:5-7.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">1 Timoteo 2:6-12.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 <strong>INTRODUCCI\u00d3N:<\/strong> Seg\u00fan San Pablo a los Colosenses cap\u00edtulo 3 vers\u00edculo 5, despu\u00e9s de la fornicaci\u00f3n, la impureza, las pasiones desordenadas, y los malos deseos, la \u00faltima inclinaci\u00f3n hacia algo terrenal entre la lista de cosas que el creyente necesita hacer morir de su vida es la <strong><em>\u201cavaricia\u201d<\/em><\/strong>. Es la \u00faltima de esta lista dentro de todo el conjunto de pr\u00e1cticas pecaminosas, que inmediatamente dice de todas ellas, que son <strong><em>\u201cidolatr\u00eda\u201d<\/em><\/strong>.\u00a0 Todas las pr\u00e1cticas de estas cosas que son inclinaciones hacia <strong><em>\u201clo terrenal\u201d<\/em><\/strong>, al darles espacio en nuestra vida, desplazan a Dios a un lugar donde \u00c9l no debe estar, porque a \u00c9l le corresponde el primer lugar; y la <strong><em>\u201cavaricia\u201d<\/em><\/strong> es una de ellas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 La palabra griega que San Pablo escribi\u00f3 y que se traduce en espa\u00f1ol como <strong><em>\u201cavaricia\u201d<\/em><\/strong> es <em>Pleonexia<\/em>, palabra compuesta de dos palabras griegas que son <em>Pleon<\/em> que significa <em>\u201cm\u00e1s\u201d<\/em>, y <em>Exo<\/em> que significa <em>\u201ctener\u201d<\/em>; as\u00ed que Pleonexia, literalmente significa <em>\u201ctener m\u00e1s\u201d<\/em>, aunque tener m\u00e1s, no necesariamente es un pecado, pero se convierte en pecado cuando se vuelve una obsesi\u00f3n por tener m\u00e1s <em>sin necesitarlo<\/em>. Puede que al principio uno necesitaba algo, as\u00ed que leg\u00edtimamente se procura obtener lo necesitado, pero se convierte en avaricia cuando despu\u00e9s de tener satisfecha su necesidad uno no puede darse por satisfecho y no aprende a darle fin a sus deseos.\u00a0 Esto hace que uno vaya cayendo en m\u00e1s consecuencias de ser avaro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 En este mensaje lo que ahora les voy a predicar es que: <strong>El creyente que todav\u00eda practica la <em>\u201cavaricia\u201d<\/em> debe hacerla morir de su vida por causa de las consecuencias de este pecado<\/strong>. \/ \u00bfCu\u00e1les son las consecuencias del pecado de la <strong><em>\u201cavaricia\u201d<\/em><\/strong> por las que el creyente que todav\u00eda la practica debe hacerla morir de su vida? \/ A trav\u00e9s de este mensaje les compartir\u00e9 algunas de estas consecuencias.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 La primera <em>consecuencia<\/em> de la <strong><em>\u201cavaricia\u201d<\/em><\/strong> por la que el creyente que todav\u00eda la practica debe hacerla morir de su vida es que:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>I.- UNO SE CONVIERTE EN ID\u00d3LATRA.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 Creo que nos hemos dado cuenta de que en Colosenses 3:5 el ap\u00f3stol Pablo, acerca de toda la lista de cosas terrenales incluyendo la <strong><em>\u201cavaricia\u201d<\/em><\/strong> dice que es <strong><em>\u201cidolatr\u00eda\u201d<\/em><\/strong>.\u00a0 En un mensaje anterior ya he explicado que la idolatr\u00eda no se trata solamente de rendir culto a alguna falsa deidad representada por alguna imagen suya, sino que tambi\u00e9n hay idolatr\u00eda que consiste en la satisfacci\u00f3n de las cosas que hacemos, tenemos, u obtenemos, dejando de tener a Dios como la primera y \u00fanica fuente de satisfacci\u00f3n.\u00a0 Si Dios no ocupa este lugar para sentirse totalmente satisfecho solamente en \u00e9l, entonces, uno se ha convertido en nada menos que en practicante de idolatr\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 La avaricia es idolatr\u00eda porque consiste en amar toda clase de bienes o posesiones, incluido el dinero, y todo aquello que uno busca acumular sin medida, antes que amar a Dios sobre todas las cosas.\u00a0 Y uno se puede darse cuenta de que se ha convertido en id\u00f3latra por causa de la avaricia, cuando se descuida estar en comuni\u00f3n personal, as\u00ed como en compa\u00f1\u00eda de otros creyentes para adorarle, orarle, cantarle, escucharle, y servirle, siendo estas cosas la pasi\u00f3n principal que uno tiene en la vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 Es nuestra responsabilidad hacer morir de nuestra vida, la avaricia que lo primero que hace es alejarnos de Dios, y desplazarlo a otro lugar que no es el primer lugar que le corresponde.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 La segunda <em>consecuencia<\/em> de la <strong><em>\u201cavaricia\u201d<\/em><\/strong> por la que el creyente que todav\u00eda la practica debe hacerla morir de su vida es que:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>II.- UNO VIOLA EL D\u00c9CIMO MANDAMIENTO.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 El d\u00e9cimo de los 10 mandamientos dice: <strong><em>\u201cNo codiciar\u00e1s\u00a0la casa de tu pr\u00f3jimo, no codiciar\u00e1s la mujer de tu pr\u00f3jimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu pr\u00f3jimo\u201d<\/em><\/strong> (\u00c9xodo 20:17). La codicia es solamente el af\u00e1n de tener riquezas en exceso, muchas veces sin importarle si al conseguir lo suyo afecta el bienestar de alguien.\u00a0 Pero, un detalle que no deja tan mal al codicioso es que su af\u00e1n desmedido de obtener m\u00e1s, no le impide servir con sus bienes a quien menos tiene o a quien lo necesite.\u00a0 Es como le legendario Robin Hood que roba para dar a los pobres. No deja de ser generoso.\u00a0 Pero, el simple deseo y obtenci\u00f3n de dinero, bienes y otras posesiones en exceso, m\u00e1s de lo que uno realmente necesita, ya es codicia no permitida por la ley moral de Dios. Con una actitud como \u00e9sta, se viola el d\u00e9cimo mandamiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 En cambio, la <strong><em>\u201cavaricia\u201d<\/em><\/strong> es todav\u00eda peor que la <strong><em>\u201ccodicia\u201d<\/em><\/strong>, porque la persona avara siempre y solamente quiere atesorar para \u00e9l nada m\u00e1s, pero jam\u00e1s dispondr\u00e1 sus riquezas para alguien m\u00e1s. La codicia viene a ser en este caso, la ra\u00edz que engendra a la avaricia que a su vez genera otra diversidad de pecados, pero por ser la codicia el pecado base, debe ser por ello, la raz\u00f3n por lo que el \u00faltimo mandamiento lo que ataca es la codicia, pues luchando contra la codicia, de paso uno puede hacer morir de su vida la maliciosa <strong><em>\u201cavaricia\u201d<\/em><\/strong> que ofende la voluntad de Dios. Y si la <strong><em>\u201cavaricia\u201d<\/em><\/strong> viola la voluntad de Dios, \u00bfno es justo y necesario que la hagamos morir de nuestra pr\u00e1ctica?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 La tercera <em>consecuencia<\/em> de la <strong><em>\u201cavaricia\u201d<\/em><\/strong> por la que el creyente que todav\u00eda la practica debe hacerla morir de su vida es que:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>III.- UNO ACT\u00daA CON EGO\u00cdSMO.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 El diccionario Oxford, define <strong><em>\u201cavaricia\u201d<\/em><\/strong> como el <em>Af\u00e1n de poseer muchas riquezas por el solo placer de atesorarlas sin compartirlas con nadie<\/em>. Esto coincide con la descripci\u00f3n que hizo Jes\u00fas de aquel hombre de quien por medio de una par\u00e1bola dijo: <strong><em>\u201cLa heredad de un hombre rico hab\u00eda producido mucho.\u00a0<sup>17\u00a0<\/sup>Y \u00e9l pensaba dentro de s\u00ed, diciendo: \u00bfQu\u00e9 har\u00e9, porque no tengo d\u00f3nde guardar mis frutos?\u00a0<sup>18\u00a0<\/sup>Y dijo: Esto har\u00e9: derribar\u00e9 mis graneros, y los edificar\u00e9 mayores, y all\u00ed guardar\u00e9 todos mis frutos y mis bienes;\u00a0<sup>19\u00a0<\/sup>y dir\u00e9 a mi alma: Alma, muchos bienes tienes guardados para muchos a\u00f1os; rep\u00f3sate, come, bebe, regoc\u00edjate.\u00a0<sup>20\u00a0<\/sup>Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, \u00bfde qui\u00e9n ser\u00e1?\u201d<\/em><\/strong> (Lucas 12:16-20). La mentalidad de una persona como \u00e9sta referida por Jes\u00fas, es avara por su deseo de siempre querer tener cada vez m\u00e1s riqueza, aunque no lo necesite, y una vez habi\u00e9ndolo obtenido, solamente es para atesorarla, pues nunca querr\u00e1 compartirla con nadie.\u00a0 Es sumamente ego\u00edsta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 El avaro act\u00faa siempre tal como el hombre rico al que se refiri\u00f3 Jes\u00fas.\u00a0 Observen nada m\u00e1s su vocabulario que Jes\u00fas indica, y que revela el ego\u00edsmo que se encierra en el coraz\u00f3n de todo avaro.\u00a0 El avaro siempre piensa y\/o dice:<strong><em> \u201c\u00bfqu\u00e9 har\u00e9\u2026?, Derribar\u00e9\u2026, edificar\u00e9\u2026, guardar\u00e9\u2026, dir\u00e9 a mi alma\u2026 rep\u00f3sate, come, bebe, regoc\u00edjate\u201d<\/em><\/strong>. Su mentalidad est\u00e1 encerrada solamente en s\u00ed mismo para \u201c<em>poseer muchas riquezas por el solo placer de atesorarlas sin compartirlas con nadie\u201d.<\/em>\u00a0 Solo piensa en sus imaginarios <strong><em>\u201cmuchos a\u00f1os\u201d<\/em><\/strong> de vida, sin saber que quiz\u00e1 <strong><em>\u201cesta noche vienen\u201d<\/em><\/strong> por su alma. No tiene la capacidad de pensar en los dem\u00e1s, y quiz\u00e1 ni en su propia familia.\u00a0 Esta no es la actitud que debemos tener ante las oportunidades que <strong><em>\u201clo terrenal\u201d<\/em><\/strong> nos tiene a disposici\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 Nosotros tenemos el mejor ejemplo de nuestro Se\u00f1or y Salvador Jesucristo que no se aferr\u00f3 ni ensimism\u00f3 en su riqueza celestial, de quien dice el ap\u00f3stol Pablo a los Corintios: <strong><em>\u201cya conoc\u00e9is la gracia de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre,\u00a0siendo\u00a0rico, para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos\u201d<\/em><\/strong> (2 Corintios 8:9), y somos llamados a ser como \u00e9l, por lo tanto, <strong><em>\u201cla avaricia\u201d<\/em><\/strong> no es para nosotros, por lo que tenemos que ver que muera de nuestra vida.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 La cuarta <em>consecuencia<\/em> de la <strong><em>\u201cavaricia\u201d<\/em><\/strong> por la que el creyente que todav\u00eda la practica debe hacerla morir de su vida es que:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>IV.- UNO DESCUIDA HACER EL BIEN A OTROS.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 En la Enciclopedia libre se define la <strong><em>\u201cavaricia\u201d<\/em><\/strong> como: <em>El af\u00e1n o deseo desordenado de poseer riquezas, bienes, posesiones u objetos de valor abstracto con la intenci\u00f3n de atesorarlos para uno mismo, mucho m\u00e1s all\u00e1 de las cantidades requeridas para la supervivencia b\u00e1sica y la comodidad personal. \u00a0<\/em>La definici\u00f3n de la enciclopedia libre sigue, e incluye tambi\u00e9n en la avaricia el <em>\u201cdeseo excesivo por la b\u00fasqueda de riquezas, estatus y poder\u201d <a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><strong>[1]<\/strong><\/a><\/em>.\u00a0 Pero, para efecto de este mensaje, nos quedamos con lo que tiene que ver con riquezas, bienes, posesiones u objetos de valor abstracto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 Ya hemos visto que la avaricia genera ego\u00edsmo, y como fruto de dicho ego\u00edsmo, puede no interesarnos o dejar de interesarnos la necesidad de otras personas a las que podr\u00edamos ayudar a salir de su situaci\u00f3n. Esto fue lo que le ocurri\u00f3 a un hombre llamado Nabal de \u201cCarmel, el cual era muy rico\u201d (1 Samuel 25:1), pero \u201cel hombre era duro y de malas obras\u201d (1 Samuel 25:3b) a quien David tiempo atr\u00e1s le apoy\u00f3 cuando los trabajadores de aquel hombre estuvieron necesitados mientras estuvieron en el \u00e1rea donde David viv\u00eda.\u00a0 Pero ahora que David viajando por la zona donde Nabal viv\u00eda, \u00e9l y el grupo de j\u00f3venes con quienes viajaba, tuvieron David necesidad de alimento, y David envi\u00f3 a sus j\u00f3venes para decirle a Nabal: <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>tus pastores han estado con nosotros; no les tratamos mal, ni les falt\u00f3 nada en todo el tiempo que han estado en Carmel.<\/em><\/strong><strong><em>\u00a0<sup>8\u00a0<\/sup>Pregunta a tus criados, y ellos te lo dir\u00e1n. Hallen, por tanto, estos j\u00f3venes gracia en tus ojos, porque hemos venido en buen d\u00eda; te ruego que des lo que tuvieres a mano a tus siervos, y a tu hijo David\u201d<\/em><\/strong> (1 S. 25:7-8).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 Esta fue la petici\u00f3n de David a Nabal, pero la respuesta que recibi\u00f3 fue: <strong><em>\u201c\u00bfHe de tomar yo ahora mi pan, mi agua, y la carne que he preparado para mis esquiladores, y darla a hombres que no s\u00e9 de d\u00f3nde son?<\/em><\/strong> (1 S. 25:11).\u00a0 Esto es lo que ocurre con una persona en cuyo coraz\u00f3n se encuentra anidada la <strong><em>\u201cavaricia\u201d<\/em><\/strong>, lo que hace que uno se olvide incluso de quienes alguna vez le han tendido la mano para ayudarle. En la actitud de este hombre nos damos cuenta que la <strong><em>\u201cavaricia\u201d<\/em><\/strong> da\u00f1a y hace que uno cierre sus manos para no hacer el bien a alguien que lo necesita.\u00a0 Es por esto que debemos hacer morir de nuestra vida la \u201cavaricia\u201d, pues nuestro Se\u00f1or Jesucristo nos ense\u00f1\u00f3 no a ser avaros sino generosos, hospitalarios, y serviciales.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 La quinta <em>consecuencia<\/em> de la <strong><em>\u201cavaricia\u201d<\/em><\/strong> por la que el creyente que todav\u00eda la practica debe hacerla morir de su vida es que:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>V.- UNO PIERDE EL TEMOR DE DIOS.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 Entre los proverbios b\u00edblicos se encuentra uno que dice: <strong><em>\u201cMejor es lo poco con el temor de Jehov\u00e1, que el gran tesoro donde hay turbaci\u00f3n\u201d<\/em><\/strong> (Proverbios 15:16). Para facilitar lo que dice este proverbio, recurramos a la NVI, que traduce estas mismas palabras diciendo: <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>M\u00e1s vale tener poco, con temor del\u00a0<\/em><\/strong><strong><em>Se\u00f1or<\/em><\/strong><strong><em>, que muchas riquezas con grandes angustias\u201d<\/em><\/strong> (NVI).\u00a0 Observen que lo que la RV60 llama <strong><em>\u201cturbaci\u00f3n\u201d<\/em><\/strong>, se trata m\u00e1s bien de <strong><em>\u201cangustia\u201d<\/em><\/strong>.\u00a0 La PDT que esta angustia consiste en <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>llenarse de preocupaciones\u201d<\/em><\/strong>; y la TLA dice que implica: <strong><em>\u201cvivir en problemas\u201d<\/em><\/strong> (TLA).\u00a0 Es el resultado de una vida de avaricia que aun cuando la persona o familia tiene un <strong><em>\u201cgran tesoro\u201d<\/em><\/strong> (como indica la segunda parte del proverbio), hay un gran vac\u00edo en su vida porque la falta <strong><em>\u201cel temor de Jehov\u00e1\u201d<\/em><\/strong>.\u00a0 E incluso convivir con tal persona no es agradable.\u00a0 Tal vez por esto incluso el ap\u00f3stol Pablo le dice a los Corintios que: <strong><em>\u201c\u2026 <\/em><\/strong><strong><em>os\u00a0escrib\u00ed que\u00a0no\u00a0os\u00a0junt\u00e9is\u00a0con ninguno que, llam\u00e1ndose hermano, fuere fornicario, o avaro <\/em><\/strong>(noten que entre otros, se refiere tambi\u00e9n al<strong><em> \u2018avaro\u2019<\/em><\/strong>), <strong><em>o id\u00f3latra, o maldiciente, o borracho, o ladr\u00f3n; con el tal ni aun com\u00e1is\u201d<\/em><\/strong> (1 Corintios 5:11).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 El avaro es nada menos que un practicante de nivel avanzado de la codicia, precisamente por su falta de temor a Dios a quien no desea <strong><em>\u201cobedecer\u201d<\/em><\/strong> (cf. TLA), <strong><em>\u201crespetar\u201d<\/em><\/strong> (cf. PDT), y <strong><em>\u201chonrar\u201d<\/em><\/strong> (cf. DHH); y por ello si se dan las ocasiones es tan capaz de aceptar soborno, robar, prestar dinero bajo ganancia de altos intereses llegando a embargar hasta los bienes de otras personas, puede estafar, y hasta asaltar, y si le es necesario recurrir a la violencia y hasta al asesinato.\u00a0 No mide consecuencias, con tal de obtener lo que quiere para seguir acumulando m\u00e1s, y lo va a seguir haciendo una y otra vez.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 A los creyentes que no hacen morir de su vida esta semilla de maldad de la <strong><em>\u201cavaricia\u201d<\/em><\/strong>, puede ocurrirles como a Anan\u00edas y Safira, pareja de esposos a quienes por falta de temor a Dios les gan\u00f3 la avaricia cometiendo el fraude de quedarse con lo que ante Dios como testigo hab\u00edan prometido ofrecer a los ap\u00f3stoles para el bien de los necesitados de aquel tiempo.\u00a0 El ap\u00f3stol Pedro tuvo que decirles que lo que hicieron fue mentir a Dios (cf. Hechos 5:1-11). Ello les cost\u00f3 la vida, siendo muertos por determinaci\u00f3n de Dios para aprendizaje de todos los que sepamos lo que a ellos les sucedi\u00f3.\u00a0 Es por eso que nosotros debemos hacer morir la avaricia que pudiese estar latente en nuestra vida, para dar lugar al temor de Dios.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 La sexta <em>consecuencia<\/em> de la <strong><em>\u201cavaricia\u201d<\/em><\/strong> por la que el creyente que todav\u00eda la practica debe hacerla morir de su vida es que:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>VI.- UNO EST\u00c1 IMPEDIDO PARA LA VIDA EN LA ETERNIDAD CON DIOS.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 En el primer cap\u00edtulo del libro de Pablo a los Romanos, acerca de los que dice que: <strong><em>\u201cno aprobaron tener en cuenta a Dios\u201d<\/em><\/strong> (Romanos 1:28), luego, la raz\u00f3n que da es por su condici\u00f3n de estar <strong><em>\u201catestados\u201d<\/em><\/strong> y de entre toda la larga lista 23 pecados que el ap\u00f3stol menciona, indica a aquellos que est\u00e1n <strong><em>\u201catestados de\u2026 avaricia\u201d<\/em><\/strong> (el cuarto pecado de esa lista, luego de injusticia, fornicaci\u00f3n, y perversidad; Romanos 1:29), y luego explica que: <strong><em>\u201clos que practican tales cosas son dignos de muerte\u201d<\/em><\/strong> (Romanos 1:32).\u00a0 En este contexto, la expresi\u00f3n <strong>\u201cmuerte\u201d<\/strong>, no se refiere al final de la vida terrenal, sino a la separaci\u00f3n eterna con respecto de Dios. De esta manera, observamos muy claramente que no por parte o iniciativa de Dios, sino que, por la gravedad de este tipo de pecados, uno mismo se sentencia o condena a la muerte m\u00e1s indeseable, la que deja destituido de la gloria de Dios para siempre<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 Podemos morir de esta vida, y no es problema porque todos debemos pasar de esta muerte; pero experimentar la muerte eterna, que consiste en estar separado de Dios para siempre, es toda una triste y lamentable situaci\u00f3n que no es lo que debemos anhelar; menos ahora que nosotros somos creyentes en Jesucristo, predestinados por la gracia de Dios; entonces, por qu\u00e9 seguir en la pr\u00e1ctica de la <strong><em>\u201cavaricia\u201d<\/em><\/strong>.\u00a0 Mejor, hagamos caso a la exhortaci\u00f3n de hacer morir de nuestra vida cualquier atisbo de <strong><em>\u201cavaricia\u201d<\/em><\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 La s\u00e9ptima <em>consecuencia<\/em> de la <strong><em>\u201cavaricia\u201d<\/em><\/strong> por la que el creyente que todav\u00eda la practica debe hacerla morir de su vida es que:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>VII.- UNO NO ES DIGNO DE PERTENECER AS\u00cd A LA IGLESIA.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 En la iglesia de la ciudad de Corinto donde por su inmadurez en la fe cristiana, practicaban diversos pecados, acerca de los cuales el ap\u00f3stol Pablo que hab\u00eda trabajado arduamente para que se convirtieran a la fe en Cristo y se unieran a la iglesia, les tuvo que escribir una primera carta que no es la que conocemos como primera ep\u00edstola, sino uno que ha quedado desaparecido.\u00a0 Acerca de esta exhortaci\u00f3n de aquella carta que \u00e9l les cita en 1 Corintios 5:9-11, es claro que si por raz\u00f3n necesaria de testimonio o amistad uno tiene que convivir con diversos pecadores que \u00e9l llama: <strong><em>\u201cde este mundo\u201d<\/em><\/strong>, y que entre ellos enlista a los <strong><em>\u201cfornicarios\u2026,<\/em><\/strong> <strong><em>o con los avaros, o con los ladrones, o con los id\u00f3latras\u201d,<\/em><\/strong> es tolerable, pues les dice: <strong><em>\u201cno absolutamente con los fornicarios de este mundo\u201d<\/em><\/strong> (v. 10a).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 Inmediatamente les aclara en el vers\u00edculo 11 que el sentido de su carta anterior hab\u00eda sido: \u201c<strong><em>que no os junt\u00e9is con ninguno que, llam\u00e1ndose hermano, fuere\u2026 avaro\u201d<\/em><\/strong> (es el segundo pecado de esta lista; v. 11), despu\u00e9s de fornicario, antes de mencionar otros 4 pecados m\u00e1s (v. 11).\u00a0 Si un pecador est\u00e1 fuera de la iglesia, es comprensible; pero, si uno que profesa ser de Cristo y que se considera hermano de los dem\u00e1s creyentes, perteneciendo al cuerpo glorioso de Cristo, es un practicante de la <strong><em>\u201cavaricia\u201d<\/em><\/strong>, exhorta diciendo que: <strong><em>\u201ccon el tal ni aun com\u00e1is\u201d<\/em><\/strong> (1 Corintios 5), y a\u00f1ade contundentemente: <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>Quitad, pues, a ese perverso de entre vosotros\u201d<\/em><\/strong> (1 Corintios 5:13b).\u00a0 Nadie que practicando estos pecados como el de la <strong><em>\u201cavaricia\u201d<\/em><\/strong> es digno de ser considerado o considerarse a s\u00ed mismo como miembro del cuerpo universal de Cristo o de una iglesia local en particular.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 Pero, es valioso pertenecer al cuerpo de Cristo, y si en virtud de nuestra fe en Cristo hemos tenido la bendici\u00f3n de ser integrados o injertados (cf. Romanos 11:17-24) a este cuerpo glorioso y bendito que es la iglesia, \u00bfpara qu\u00e9 involucrarse en la pr\u00e1ctica de pecados como el de la <strong><em>\u201cavaricia\u201d<\/em><\/strong>? En realidad, uno mismo se aparta de la comuni\u00f3n espiritual con la iglesia por no decir que tambi\u00e9n e Dios, porque no es digno que bajo esa condici\u00f3n pecaminosa de la cual uno no quiera apartarse quiera uno pertenecer as\u00ed a la iglesia de Dios. Simplemente no se puede.\u00a0 Jes\u00fas mismo ense\u00f1\u00f3 que no se puede servir al mismo tiempo a Dios y a las riquezas, sino solamente una de estas dos opciones queda validada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 La octava <em>consecuencia<\/em> de la <strong><em>\u201cavaricia\u201d<\/em><\/strong> por la que el creyente que todav\u00eda la practica debe hacerla morir de su vida es que:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>VIII.- UNO SE MARGINA DEL REINO DE LOS CIELOS.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 No solamente uno es indigno de pertenecer a la iglesia por causa de la avaricia, sino que uno tambi\u00e9n se margina del reino de los cielos. Acerca de los que tienen el problema de la avaricia, sean pobres o sean ricos, seg\u00fan San Mateo dijo Jes\u00fas: <strong><em>\u201c\u2026 <\/em><\/strong><strong><em>que\u00a0dif\u00edcilmente entrar\u00e1 un rico en el reino de los cielos\u201d<\/em><\/strong> (Mateo 19:23); y seg\u00fan San Marcos escribi\u00f3 que Jes\u00fas dijo: <strong><em>\u201c\u2026 \u00a1Cu\u00e1n dif\u00edcilmente entrar\u00e1n en el reino de Dios los que tienen riquezas!<\/em><\/strong><strong><em>\u00a0<sup>24\u00a0<\/sup>Los disc\u00edpulos se asombraron de sus palabras; pero Jes\u00fas, respondiendo, volvi\u00f3 a decirles: Hijos, \u00a1cu\u00e1n dif\u00edcil les es entrar en el reino de Dios, a los que conf\u00edan en las riquezas!\u00a0<sup>25\u00a0<\/sup>M\u00e1s f\u00e1cil es pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios\u201d<\/em><\/strong> (Marcos 10:23-25).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 Cuando una persona queda enfocada en el af\u00e1n de conseguir m\u00e1s bienes, posesiones, riquezas, y hasta cosas solamente de valor abstracto, uno mismo se est\u00e1 marginando del reino de los cielos al que Jes\u00fas se refer\u00eda en sus predicaciones.\u00a0 En estos casos, uno descuida lo que san Pablo llama buscar las cosas de arriba (cf. Colosenses 3:1).\u00a0 No hay inter\u00e9s por la adoraci\u00f3n a Dios, no hay inter\u00e9s por la palabra de Dios, ni por orarle a Dios, ni por servir en la proclamaci\u00f3n del evangelio a otras personas.\u00a0 La avaricia desv\u00eda hasta aquel que ha cre\u00eddo en Cristo.\u00a0 Es por lo que los que somos creyentes en Jesucristo se nos dice que hagamos morir\u2026 la avaricia, pues es un poderoso ruptor del v\u00ednculo entre el creyente y la relaci\u00f3n con Dios y su reino eterno; por lo que no debemos entregarnos a la avaricia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 La novena <em>consecuencia<\/em> de la <strong><em>\u201cavaricia\u201d<\/em><\/strong> por la que el creyente que todav\u00eda la practica debe hacerla morir de su vida es que:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>IX.- UNO EN REALIDAD NO EST\u00c1 SIRVIENDO A DIOS.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 En la ocasi\u00f3n que Jes\u00fas narr\u00f3 a sus oyentes una par\u00e1bola conocida como la par\u00e1bola del mayordomo infiel, al dar la aplicaci\u00f3n correspondiente dijo: <strong><em>\u201cEl que es honrado<\/em><\/strong><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><strong><em>en lo poco tambi\u00e9n lo ser\u00e1 en lo mucho; y el que no es \u00edntegro<\/em><\/strong><strong><em><sup>[<\/sup><\/em><\/strong><a href=\"https:\/\/www.biblegateway.com\/passage\/?search=Lucas%2016%3A10-13&amp;version=RVR1960,NVI#fes-NVI-25595b\"><strong><em><sup>b<\/sup><\/em><\/strong><\/a><strong><em><sup>]<\/sup><\/em><\/strong><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><strong><em>en lo poco tampoco lo ser\u00e1 en lo mucho.<\/em><\/strong><strong><em>\u00a0<sup>11\u00a0<\/sup><\/em><\/strong><strong><em>Por eso, si ustedes no han sido honrados en el uso de las riquezas mundanas,<\/em><\/strong><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><strong><em>\u00bfqui\u00e9n les confiar\u00e1 las verdaderas?<\/em><\/strong><strong><em>\u00a0<sup>12\u00a0<\/sup><\/em><\/strong><strong><em>Y, si con lo ajeno no han sido honrados, \u00bfqui\u00e9n les dar\u00e1 a ustedes lo que les pertenece? <\/em><\/strong><strong><em><sup>13\u00a0<\/sup><\/em><\/strong><strong><em>Ning\u00fan sirviente puede servir a dos patrones. Menospreciar\u00e1 a uno y amar\u00e1 al otro, o querr\u00e1 mucho a uno y despreciar\u00e1 al otro\u201d.<\/em><\/strong> (Y estas palabras que siguen son m\u00e1s determinantes con respecto a lo que les quiero enfatizar, y que fueron palabras claves de Jes\u00fas en esta ense\u00f1anza que les dio a su audiencia):<strong><em> \u201cUstedes no pueden servir a la vez a Dios y a las riquezas\u201d<\/em><\/strong> (Lucas 16:10-13).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 Es claro que cuando uno est\u00e1 enfocando solamente en las riquezas, sea por <strong><em>\u201cavaricia\u201d<\/em><\/strong>, o por <strong><em>\u201ccodicia\u201d<\/em><\/strong>, o de cualquier otra modalidad, aunque uno piense que est\u00e1 sirviendo a Dios, Jes\u00fas dice que el resultado real no es as\u00ed.\u00a0 El amor por <strong><em>\u201clas riquezas\u201d<\/em><\/strong>, peor si esta se vuelve desmedida, rompe la eficacia del servicio a Dios.\u00a0 Es por ello que, para ser verdaderos y reales servidores de Dios, nosotros los creyentes en Jesucristo somos responsables de hacer morir de nuestra vida la <strong><em>\u201cavaricia\u201d<\/em><\/strong>, pues, si no lo hacemos no podemos asegurar de que estamos sirviendo a Dios.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 La d\u00e9cima <em>consecuencia<\/em> de la <strong><em>\u201cavaricia\u201d<\/em><\/strong> por la que el creyente que todav\u00eda la practica debe hacerla morir de su vida es que:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>X.- UNO CAE EN UN PROBLEMA DEL CORAZ\u00d3N.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 Todo pecado, tiene su origen en el diablo mismo quien es llamado por Jes\u00fas como \u201cpadre de mentira\u201d por no decir que realmente es \u201cpadre\u201d de todos los pecados.\u00a0 Luego, comenzando desde Ad\u00e1n y Eva, el efecto de la obra del diablo qued\u00f3 establecido en el coraz\u00f3n humano.\u00a0 Desde entonces, todo pecado que el ser humano practique ya sea voluntaria o deliberadamente, as\u00ed como inconscientemente, su procedencia es propiamente del mism\u00edsimo coraz\u00f3n de cada quien.\u00a0 Es por es que Jes\u00fas entre sus ense\u00f1anzas siempre afirm\u00f3 lo siguiente: <strong><em>\u201cPorque de dentro, del coraz\u00f3n de los hombres, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios,\u00a0<sup>22\u00a0<\/sup>los hurtos, las\u00a0avaricias, las maldades, el enga\u00f1o, la lascivia, la envidia, la maledicencia, la soberbia, la insensatez.\u00a0<sup>23\u00a0<\/sup>Todas estas maldades de dentro salen, y contaminan al hombre\u201d<\/em><\/strong> (Marcos 7:21-23).\u00a0 Y como ustedes pudieron observar, el sexto pecado de esta lista mencionada por Jes\u00fas, muy claramente indica que <strong><em>\u201clas avaricias\u201d<\/em><\/strong> proceden nada menos que de nuestro coraz\u00f3n, el ahora responsable de todos nuestros actos.\u00a0 No debemos estar culpando ni a otras personas, ni al diablo mismo, porque el responsable de nuestros actos es nuestro propio coraz\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 El profeta Jerem\u00edas predic\u00f3 a los jud\u00edos de su tiempo record\u00e1ndoles esta realidad humana.\u00a0 Le dec\u00eda a la gente que Dios les manda a saber que: <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>Enga\u00f1oso es el coraz\u00f3n m\u00e1s que todas las cosas, y perverso; \u00bfqui\u00e9n lo conocer\u00e1?\u201d<\/em><\/strong> (Jerem\u00edas 17:9).\u00a0Y no Jerem\u00edas sino Dios mismo les mand\u00f3 a decir: <strong><em>\u201cYo Jehov\u00e1, que escudri\u00f1o la mente, que pruebo el coraz\u00f3n,\u00a0para dar a cada uno seg\u00fan su camino,\u00a0seg\u00fan el fruto de sus obras\u201d<\/em><\/strong> (Jerem\u00edas 17:9-10).\u00a0 Nuestro coraz\u00f3n no puede ocultar delante de Dios, el verdadero motivo de ninguno de nuestros actos.\u00a0 Como dijera el profeta Mois\u00e9s en el salmo 90: <strong><em>\u201cPusiste nuestras maldades delante de ti, nuestros yerros a la luz de tu rostro\u201d<\/em><\/strong> (Salmo 90:8). La <strong><em>\u201cavaricia\u201d<\/em><\/strong> que pudiese haber en nuestro coraz\u00f3n y que se refleja en nuestros procederes, es conocida por \u00e9l, pero si Cristo ha sido recibido en dicho coraz\u00f3n, tal car\u00e1cter avaro, puede morir de nuestro coraz\u00f3n. Jesucristo es la \u00fanica medicina y soluci\u00f3n para un coraz\u00f3n que lucha con la <strong><em>\u201cavaricia\u201d<\/em><\/strong>, y puede ser liberado de la gravedad de sus efectos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0Recuerden nada m\u00e1s c\u00f3mo cambi\u00f3 aquel jefe de publicanos llamado Zaqueo que tras entender el evangelio del reino de Dios que Jes\u00fas les ense\u00f1\u00f3, su coraz\u00f3n que siempre se hab\u00eda enfocado fue sanado, y entonces Zaqueo pudo pensar en los dem\u00e1s, en la reparaci\u00f3n de sus errores, etc\u2026, y dijo: <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>la mitad de mis bienes doy a los pobres; y si en algo he defraudado a alguno, se lo devuelvo cuadruplicado\u201d<\/em><\/strong> (Lucas 19:8b).\u00a0 La <strong><em>\u201cavaricia\u201d<\/em><\/strong> establecida en el coraz\u00f3n humano, s\u00ed puede morir, para dar paso a la generosidad, y al coraz\u00f3n transformado por Dios en todos los dem\u00e1s aspectos de la vida.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 La decimoprimera <em>consecuencia<\/em> de la <strong><em>\u201cavaricia\u201d<\/em><\/strong> por la que el creyente que todav\u00eda la practica debe hacerla morir de su vida es que:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>XI.- UNO SE DESCALIFICA PARA PREDICAR EL EVANGELIO.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 Creo que, a estas alturas de haber cre\u00eddo en Jesucristo, todos nosotros sabemos que la suprema comisi\u00f3n dada por Jesucristo a su iglesia, a cada y todo creyente en \u00e9l, es hacer disc\u00edpulos (cf. Mateo 28:19), o seg\u00fan san Marcos es predicar el evangelio a toda criatura (cf. Marcos 16:15), y esto no lo puede hacer una persona con coraz\u00f3n avaricioso.\u00a0 Predicar el evangelio no es un medio para buscar riquezas.\u00a0 En un testimonio del ap\u00f3stol Pablo a los Tesalonicenses refiri\u00e9ndose al tiempo cuando \u00e9l y otros consiervos les predicaron el evangelio que les trajo a la conversi\u00f3n a Cristo, les dice que<strong><em>: \u201c\u2026 nuestra exhortaci\u00f3n no procedi\u00f3 de error ni de impureza, ni fue por enga\u00f1o,\u00a0<sup>4\u00a0<\/sup>sino que seg\u00fan fuimos aprobados por Dios para que se nos confiase el evangelio, as\u00ed hablamos; no como para agradar a los hombres, sino a Dios, que prueba nuestros corazones.\u00a0<sup>5\u00a0<\/sup>Porque nunca usamos de palabras lisonjeras, como sab\u00e9is, ni encubrimos avaricia; Dios es testigo\u201d<\/em><\/strong> (1 Tesalonicenses 2:3-5).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 A los Corintios tambi\u00e9n les tuvo que recordar que: <strong><em>\u201ca nadie hemos agraviado, a nadie hemos corrompido, a nadie hemos enga\u00f1ado\u201d<\/em><\/strong> (2 Corintios 7:2).\u00a0\u00a0 Y si uno digna y legitimante es bendecido con alguna aportaci\u00f3n econ\u00f3mica, aun cuando la cantidad no sea extravagante, tal ingreso no es para acumular ego\u00edstamente, sino que una buena decisi\u00f3n es la que Pablo le comparte tambi\u00e9n a los Corintios dici\u00e9ndoles: <strong><em>\u201cHe despojado a otras iglesias, recibiendo salario para serviros a vosotros\u201d<\/em><\/strong> (2 Corintios 11:8).\u00a0\u00a0 El salario o dinero que uno recibe ya sea tanto de la iglesia misma o de otra fuente l\u00edcita de ingresos es para invertir en el servicio a la conversi\u00f3n de otras personas a Cristo y para la edificaci\u00f3n de los que ya se encuentran en la fe.\u00a0 Quien as\u00ed lo puede hacer, ya est\u00e1 haciendo morir la \u201cavaricia\u201d de su coraz\u00f3n. El ap\u00f3stol Pablo, libre de conciencia de alguna avaricia, les escribe finalmente a los Corintios: <strong><em>\u201c\u00bfacaso os he enga\u00f1ado por alguno de los que he enviado a vosotros?\u00a0<sup>18\u00a0<\/sup>Rogu\u00e9 a Tito, y envi\u00e9 con \u00e9l al hermano. \u00bfOs enga\u00f1\u00f3 acaso Tito? \u00bfNo hemos procedido con el mismo esp\u00edritu y en las mismas pisadas?\u201d<\/em><\/strong> (2 Corintios 12:17-18).\u00a0 As\u00ed debe ser la actitud de los que predicamos el evangelio.\u00a0 Si no es as\u00ed, entonces, no estar\u00edamos calificados para ser buenos predicadores del evangelio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 Pero, aun si uno que predica el evangelio no est\u00e1 buscando riquezas excesivas de la gente a quienes le predica, sino que lo consigue fuera del c\u00edrculo de los creyentes, igualmente desde que uno sea un practicante de la avaricia, tal predicador no est\u00e1 calificado para hacer dicha tarea, porque eso implica que est\u00e1 fingiendo ante la iglesia lo que en su pr\u00e1ctica general no vive.\u00a0 Y un predicador del evangelio tiene que ser como Cristo quien, para venir a predicarnos el evangelio del reino de los cielos, dej\u00f3 sus riquezas celestiales viviendo entre nosotros bajo las limitaciones de la miserabilidad a la que el pecado somete a la humanidad entera.\u00a0 Es por esto que siendo nosotros todos predicadores del evangelio, los que han sido atrapados por el pecado de la codicia y de la <strong><em>\u201cavaricia\u201d<\/em><\/strong>, y que viven solamente buscando prosperidad material, urge que hagan morir de su vida este enga\u00f1oso e inhabilitador proceder de nuestro coraz\u00f3n porque afecta nuestro desempe\u00f1o en cuanto a nuestra suprema comisi\u00f3n de predicar el evangelio.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0\u00a0 CONCLUSI\u00d3N:<\/strong>\u00a0 Concluyo este mensaje record\u00e1ndoles las palabras de nuestro Se\u00f1or Jesucristo al respecto del cuidado que debemos tener con la \u201cavaricia\u201d. \u00c9l dijo: <strong><em>\u201cMirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee\u201d<\/em><\/strong> (Lucas 12:15).\u00a0 La abundancia que injustamente uno llegase a tener, peor si es solamente para acumular ego\u00edstamente, finalmente hay que dejarlas, y no nos servir\u00e1 para la eternidad.\u00a0 A todos nos ocurre lo que llamo <em>la desgracia de la perdiz<\/em>, peque\u00f1a ave de la cual el profeta Jerem\u00edas para llamar la atenci\u00f3n de las personas avaras, dice: <strong><em>\u201cComo la perdiz que cubre lo que no puso, es el que injustamente amontona riquezas; en la mitad de sus d\u00edas las dejar\u00e1, y en su postrimer\u00eda ser\u00e1 insensato\u201d<\/em><\/strong> (Jerem\u00edas 17:11). Mis amados hermanos, aunque lo que acumulemos puede ser heredado, y va a ser \u00fatil para quien lo reciba, no es necesario desmedirse en la obtenci\u00f3n de riquezas que uno no est\u00e1 necesitando para vivir, para los imprevistos, y para la o las herencias que usted quiera dejar para quienes en su momento le sobrevivan.\u00a0 Dijo el ap\u00f3stol Pablo Timoteo que: <strong><em>\u201c\u2026 gran ganancia es la piedad acompa\u00f1ada de contentamiento;\u00a0<sup>7\u00a0<\/sup>porque nada hemos tra\u00eddo a este mundo, y sin duda nada podremos sacar.\u00a0<sup>8\u00a0<\/sup>As\u00ed que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto.\u00a0<sup>9\u00a0<\/sup>Porque los que quieren enriquecerse caen en tentaci\u00f3n y lazo, y en muchas codicias necias y da\u00f1osas, que hunden a los hombres en destrucci\u00f3n y perdici\u00f3n;\u00a0<sup>10\u00a0<\/sup>porque ra\u00edz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores. <sup>11\u00a0<\/sup>Mas t\u00fa, oh hombre de Dios, huye de estas cosas, \u2026\u201d<\/em><\/strong> (1 Timoteo 6:6-11a).\u00a0 Y en cuanto a los que son ricos dice el ap\u00f3stol, <strong><em>\u201cque no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos.<\/em><\/strong><strong><em>\u00a0<sup>18\u00a0<\/sup>Que hagan bien, que sean ricos en buenas obras, dadivosos, generosos;\u00a0<sup>19\u00a0<\/sup>atesorando para s\u00ed buen fundamento para lo por venir, que echen mano de la vida eterna\u201d<\/em><\/strong> (1 Timoteo 6:17-20).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 Si obedecemos estas palabras inspiradas de Dios, no tendremos m\u00e1s problema con la <strong><em>\u201cavaricia\u201d<\/em><\/strong>, sino que morir\u00e1 de nuestra vida, porque debe morir.\u00a0 Dios bendiga a cada uno de ustedes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>+++++F+++++I+++++N+++++<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Avaricia\">https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Avaricia<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>HACED MORIR\u2026 LA AVARICIA. Colosenses 3:5-7. 1 Timoteo 2:6-12. &nbsp; \u00a0\u00a0 INTRODUCCI\u00d3N: Seg\u00fan San Pablo a los Colosenses cap\u00edtulo 3 vers\u00edculo 5, despu\u00e9s de la fornicaci\u00f3n, la impureza, las pasiones desordenadas, y los malos deseos, la \u00faltima inclinaci\u00f3n hacia algo terrenal entre la lista de cosas que el creyente necesita hacer morir de su vida &hellip;<br \/><a href=\"http:\/\/diegoteh.org\/?p=704\" class=\"more-link pen_button pen_element_default pen_icon_arrow_double\">Seguir leyendo <span class=\"screen-reader-text\">HACED MORIR\u2026 LA AVARICIA<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[38],"tags":[],"class_list":["post-704","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-haced-morir-lo-terrenal-en-vosotros"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/diegoteh.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/704","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/diegoteh.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/diegoteh.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/diegoteh.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/diegoteh.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=704"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/diegoteh.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/704\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":705,"href":"http:\/\/diegoteh.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/704\/revisions\/705"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/diegoteh.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=704"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/diegoteh.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=704"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/diegoteh.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=704"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}