{"id":746,"date":"2022-04-04T08:00:22","date_gmt":"2022-04-04T08:00:22","guid":{"rendered":"https:\/\/diegoteh.org\/?p=746"},"modified":"2024-03-02T19:44:58","modified_gmt":"2024-03-02T19:44:58","slug":"la-depravacion-en-los-afectos-espirituales","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/diegoteh.org\/?p=746","title":{"rendered":"LA DEPRAVACI\u00d3N EN LOS AFECTOS ESPIRITUALES"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>LA DEPRAVACI\u00d3N EN LOS AFECTOS ESPIRITUALES.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Juan 8:31-41.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 <strong>INTRODUCCI\u00d3N:<\/strong> Entendamos por afecto, el sentimiento favorable que una persona puede tener hacia otra o hacia alg\u00fan objeto, expres\u00e1ndole aprecio, cari\u00f1o, estima y cordialidad, y se puede demostrar con una caricia, un gesto, una atenci\u00f3n, un cuidado por la persona, un beso, o hasta con un saludo.\u00a0 Dios nos cre\u00f3 para poder demostrar afecto para con todos, pero tambi\u00e9n para con \u00e9l, sin embargo, el pecado ha causado lo que estamos llamando depravaci\u00f3n total haciendo que no seamos los humanos afectuosos que Dios espera que seamos. \u00a0En nuestro pasaje b\u00edblico de Juan 8:31-41, entre los diversos di\u00e1logos de Jes\u00fas con un grupo de jud\u00edos que, por cierto, no eran tan incr\u00e9dulos, porque en el vers\u00edculo 31 dice San Juan de ellos <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>que hab\u00edan cre\u00eddo en \u00e9l<\/em><\/strong><em> (en Jes\u00fas)<strong>\u201d<\/strong><\/em> (Juan 8:31), sin embargo, lo que ten\u00edan era una fe limitada y condicionada por ellos mismos, pues en el fondo de sus corazones ten\u00edan sus dificultades espirituales tanto en el tema de la fe, as\u00ed como en cuanto a la realidad de sus afectos para con Jes\u00fas.\u00a0 Esto se deja ver con m\u00e1s claridad, cuando Jes\u00fas les tiene que decir: <strong><em>\u201cpero procur\u00e1is matarme, porque mi palabra no halla cabida en vosotros\u201d<\/em><\/strong> (Juan 8:37b).\u00a0 Solamente con darle un vistazo o lectura r\u00e1pida a los evangelios, podemos notar que pr\u00e1cticamente desde que Jes\u00fas inicia su ministerio, su p\u00fablico, particularmente los m\u00e1s apegados a la religi\u00f3n como los fariseos y los saduceos, quienes siempre estuvieron procurando tenderle a Jes\u00fas alguna trampa para acusarle de mal interpretar la ley de Dios la cual no mal interpretaba; de identificarse igual a Dios lo que en realidad s\u00ed lo era desde antes; y de traici\u00f3n al C\u00e9sar o al poder del imperio romano, lo cual no era cierto, porque sus ense\u00f1anzas se refer\u00edan al reino de los cielos, y no a un reino terrenal al que Jes\u00fas estuviese aspirando; pero, en fin, lo que quer\u00edan era matarle.\u00a0 Esto es lo que le dice al grupo de jud\u00edos de nuestra lectura al evidenciarles: <strong><em>\u201cprocur\u00e1is matarme, porque mi palabra no halla cabida en vosotros\u201d<\/em><\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 Lo que espec\u00edficamente les voy a predicar en este mensaje es que: <strong>Se puede observar en diversas actitudes humanas que los afectos espirituales de nuestra naturaleza se encuentran depravados por la presencia del pecado<\/strong>. \/ \u00bfCu\u00e1les son las diversas actitudes humanas en las que se puede observar que los afectos espirituales de nuestra naturaleza se encuentran depravados por la presencia del pecado? \/ En esta predicaci\u00f3n les voy a compartir algunas de estas actitudes humanas en los cuales se puede observar que los afectos espirituales de nuestra naturaleza est\u00e1n en estado de depravaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 La primera actitud humana en la que se puede observar que los afectos espirituales de nuestra naturaleza se encuentran en depravaci\u00f3n por la presencia del pecado, es:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>I.- EL RECHAZO CONTRA JES\u00daS.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 El hecho de que Jes\u00fas les dijera a aquellos jud\u00edos: \u201c<strong><em>\u201cpero procur\u00e1is matarme, porque mi palabra no halla cabida en vosotros\u201d<\/em><\/strong> (Juan 8:37b), se puede identificar que aquellos jud\u00edos simulaban un tanto en creerle a Jes\u00fas, pero, por otra parte, y era la mayor realidad de sus corazones sin afecto, es que no le quer\u00edan.\u00a0 Hab\u00eda un rechazo que les surg\u00eda de la falta de un buen afecto hacia la persona de Jes\u00fas al que no pod\u00edan reconocer como el personaje que cumple la promesa de las profec\u00edas. Lo mismo ha de haberle pasado en alg\u00fan momento a alguno de nosotros en la actualidad.\u00a0 No fue un problema exclusivo de los jud\u00edos, sino en realidad de todo ser humano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 Solamente observen que el ap\u00f3stol Juan describe qui\u00e9n es realmente Jes\u00fas, y explica que es as\u00ed como Jes\u00fas se dio a conocer, y no a extra\u00f1os que no estuviesen en su lista de personas amadas por \u00e9l, sino a los que San Juan identifica que eran <strong><em>\u201clos suyos\u201d<\/em><\/strong> de Jes\u00fas.\u00a0 En Juan 1, este ap\u00f3stol clarifica a los lectores del santo evangelio que Jes\u00fas es nada menos que el <strong><em>\u201cel Verbo, \u2026 y el Verbo era Dios\u201d<\/em><\/strong> (Juan 1:1), luego que \u00e9l es nada menos que \u00e9l es la vida porque <strong><em>\u201cEn \u00e9l estaba la vida\u201d<\/em><\/strong>, (Juan 1:4), y que tambi\u00e9n es la luz (vv. 4,5,9).\u00a0 Pero, qu\u00e9 sorpresa, cuando leemos Juan 1:11, nos sorprendemos de la actitud de respuesta que tuvieron aquellos que repito, no eran extra\u00f1os para \u00e9l, sino la gente que \u00e9l reconoce como <strong><em>\u201csuyos\u201d<\/em><\/strong>.\u00a0 San Juan dice de Jes\u00fas, que: <strong><em>\u201cA lo suyo vino, y los suyos no le recibieron\u201d<\/em><\/strong> (Juan 1:11).\u00a0 Esta gente, bien se sab\u00eda descendientes de Abraham, y que finalmente son hijos del pacto de Dios con Abraham, lo cual les daba una posici\u00f3n privilegiada de ser objetos del amor de Dios, sin embargo, como evidencia de estar afectados por el pecado sus afectos espirituales, simplemente rechazaron a Jes\u00fas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 Personas que tienen esta actitud del coraz\u00f3n cerrado en contra de Dios, y en contra de su Hijo Jesucristo, tienen los afectos espirituales depravados, por lo que no pueden sentir ning\u00fan poco de aprecio a Jes\u00fas, a menos que Dios les regale el don de la fe, para poder creer en \u00e9l.\u00a0 En Juan 1:12, se aclara que s\u00ed bien hay personas cuyo afecto espiritual no es suficiente para apreciar a Jes\u00fas, tambi\u00e9n los hay quienes, siendo capacitados por la gracia de Dios para creer en Jes\u00fas, dice San Juan con respecto estas personas y Jes\u00fas, que: <strong><em>\u201cMas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios\u201d<\/em><\/strong> (Juan 1:12).\u00a0 Esto es lo que Dios espera de cada persona, no tan solamente que creamos en que Jes\u00fas es el Hijo de Dios, y que es el \u00fanico Se\u00f1or y suficiente Salvador, sino que, en vez de rechazarle, le recibamos en nuestra vida.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 La segunda actitud humana en la que se puede observar que los afectos espirituales de nuestra naturaleza se encuentran en depravaci\u00f3n por la presencia del pecado, es:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>II.- LA MALA INTENCI\u00d3N CONTRA JES\u00daS.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 Los jud\u00edos en particular no solamente rechazaban a Jes\u00fas, sino que el alcance de su falta de buen afecto para con \u00e9l los llev\u00f3 a tener actitudes m\u00e1s graves. Seg\u00fan nuestra lectura de Juan 8:31-41, Jes\u00fas, dirigi\u00e9ndose al grupo de jud\u00edos a quienes les comparti\u00f3 la preciosa ense\u00f1anza de que la verdad les puede hacer libres; les dijo tambi\u00e9n lo que Jes\u00fas percib\u00eda de ellos y que revela la mala intenci\u00f3n que ten\u00edan en el fondo de sus corazones. Las palabras de Jes\u00fas para ellos fueron: <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>Si fueseis hijos de Abraham, las obras de Abraham har\u00edais.<\/em><\/strong><strong><em>\u00a0<sup>40\u00a0<\/sup>Pero ahora procur\u00e1is matarme a m\u00ed, hombre que os he hablado la verdad, la cual he o\u00eddo de Dios; no hizo esto Abraham\u201d<\/em><\/strong> (Juan 8:39-40).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 Por ejemplo, aquel martes de controversia durante la semana de la pasi\u00f3n de Jes\u00fas, gente de entre los jud\u00edos, espec\u00edficamente los fariseos, fueron quienes le preguntaron a Jes\u00fas: \u201cDinos, pues, qu\u00e9 te parece: \u00bfEs l\u00edcito dar tributo a C\u00e9sar, o no?\u201d (Mateo 22:17), pero San Mateo quien relata este incidente dice que luego de una charla anterior con ellos: <strong><em>\u201cse fueron los fariseos y consultaron c\u00f3mo sorprenderle en alguna palabra.\u00a0<sup>16\u00a0<\/sup>Y le enviaron los disc\u00edpulos de ellos con los herodianos, diciendo: Maestro, sabemos que eres amante de la verdad, y que ense\u00f1as con verdad el camino de Dios, y que no te cuidas de nadie, porque no miras la apariencia de los hombres.\u00a0<sup>17\u00a0<\/sup>Dinos, pues, qu\u00e9 te parece: \u00bfEs l\u00edcito dar tributo a C\u00e9sar, o no?\u201d<\/em><\/strong> (Mateo 22:15-17).\u00a0 Por cierto, duce Mateo que <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>Jes\u00fas, conociendo la malicia de ellos, les dijo: \u00bfPor qu\u00e9 me tent\u00e1is, hip\u00f3critas?\u201d<\/em><\/strong> (Mateo 22:18). Esto nos deja claro que aquella conversaci\u00f3n con \u00e9l no fue bien intencionada, pues lo que quer\u00edan era <strong><em>\u201csorprenderle en alguna palabra\u201d<\/em><\/strong>, y que de fondo era una <strong><em>\u201cmalicia\u201d<\/em><\/strong>.\u00a0 \u00a0\u00a0No lo lograron, pero finalmente, por soborno, mentiras, y traici\u00f3n, llevaron a Jes\u00fas a que fuese sentenciado a muerte, sin embargo, el mismo Pilato que fue quien le sentenci\u00f3 a muerte solamente por la exigencia de la gente, \u00e9l mismo dijo: <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>Inocente soy yo de la sangre de este justo; all\u00e1 vosotros\u201d<\/em><\/strong> (Mateo 24:27b).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 Mis amados oyentes, si hoy tuvi\u00e9semos a Jes\u00fas predicando la verdad en contra de nuestra falsa confianza de ser descendientes de alguna persona de fe, pero no le hici\u00e9ramos caso a \u00e9l, ser\u00edamos tan capaces de hacer todo por matarle.\u00a0 La falta de afecto espiritual favorable en nuestro coraz\u00f3n humano har\u00eda que actuemos decididos a matarle como lo hicieron los jud\u00edos de su tiempo.\u00a0 Es m\u00e1s, gracias a Dios el Padre que es Esp\u00edritu e Invisible, si no, creo que ser\u00edamos tan capaces de intentar matarlo, aunque en esencia fue por nuestra culpa que Jes\u00fas fue muerto. Tiene raz\u00f3n en parte el loco citado por el fil\u00f3sofo Friedrich Nietzche en 1822 (no s\u00e9 si verdaderamente era solo un loco, o era, un predicador al que \u00e9l llama loco en dos de sus escritos: <em>La gaya ciencia<\/em> (o como es conocido en espa\u00f1ol como: <em>El alegre saber<\/em>), <em>y en <\/em><em>As\u00ed habl\u00f3 Zaratustra.<\/em>\u00a0 El supuesto loco dec\u00eda a la gente: <em>\u00a1DIOS HA MUERTO!<\/em>, pero en su discurso ante gente no cristiana en cierta plaza p\u00fablica les argument\u00f3:<em> \u201c<\/em><em>\u00a1Y nosotros le dimos muerte! \u00a1C\u00f3mo consolarnos nosotros, asesinos entre los asesinos! Lo m\u00e1s sagrado, lo m\u00e1s poderoso que hab\u00eda hasta ahora en el mundo ha te\u00f1ido con su sangre nuestro cuchillo. \u00bfQui\u00e9n borrar\u00e1 esa mancha de sangre? \u00bfQu\u00e9 agua servir\u00e1 para purificarnos? [&#8230;] La enormidad de este acto, \u00bfno es demasiado grande para nosotros?\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><strong>[1]<\/strong><\/a><\/em>.\u00a0 En otras palabras, aunque nosotros no fuimos los jud\u00edos de los tiempos de Jes\u00fas, ni somos descendientes de aquellos jud\u00edos, somos iguales de depravados, no solamente capaces de hacerle maldad al hijo de Dios, sino que de ser posible lo har\u00edamos el intento de matar tambi\u00e9n al Padre Celestial, lo cual, por cierto no podr\u00e1 llevarse a cabo, porque Dios no est\u00e1 destinado a morir. De hecho, el ap\u00f3stol Pablo en una lista de pecados en el que indican la gran variedad de maneras c\u00f3mo los seres humanos expresamos nuestra falta de afecto a nuestros propios semejantes, incluye uno con respecto al trato que tambi\u00e9n somos tan capaces de darle a Dios, y le llama: <strong><em>\u201caborrecedores de Dios\u201d <\/em><\/strong>(Romanos 1:30c).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 Gracias a Dios que ahora, hemos sido capacitados por Dios no para hacerle maldad sino para amarle.\u00a0 Ahora, estamos conscientes, gracias a Jes\u00fas, de que el primer mandamiento es: <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>Amar\u00e1s al Se\u00f1or tu Dios con todo tu coraz\u00f3n, y con toda tu alma, y con toda tu mente\u201d<\/em><\/strong> (Mateo 22:37).\u00a0 Ahora, este es nuestro afecto tanto para Jesucristo como para su Padre Celestial, as\u00ed como para el Esp\u00edritu Santo procedente tanto del Padre como de Jes\u00fas. Los amamos, y no pensamos males contra toda esta trina divinidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 La tercera actitud humana en la que se puede observar que los afectos espirituales de nuestra naturaleza se encuentran en depravaci\u00f3n por la presencia del pecado, es:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>III.- LA MALA ACTITUD HACIA NUESTRO PR\u00d3JIMO.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 En la ep\u00edstola a los Romanos, en el cap\u00edtulo 1 que ya les he citado antes, por ejemplo, San Pablo describe conductas que no son afectuosas y que son consecuencias del dominio del pecado en la naturaleza humana. No fuimos nosotros a los que se refiere el ap\u00f3stol Pablo, pero cualquiera de nosotros es tan capaz de actuar como los que \u00e9l describe en su ep\u00edstola.\u00a0 En los vers\u00edculos 29 al 31, tenemos una lista de diversas actitudes y acciones humanas que indican lo depravado que es el ser humano en el plano de sus afectos tanto para con sus semejantes, as\u00ed como para con Dios. Comenzando con la palabra <strong><em>\u201cmaldad\u201d<\/em><\/strong>, la lista incluye: <strong><em>\u201c\u2026 maldad; llenos de envidia, homicidios, contiendas, enga\u00f1os y malignidades;\u00a0<sup>30\u00a0<\/sup>murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios, injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males, desobedientes a los padres,\u00a0<sup>31\u00a0<\/sup>necios, desleales, sin afecto natural, implacables, sin misericordia\u201d<\/em><\/strong> (Romanos 1:29-31). A parte del pecado hacia Dios, el de ser <strong><em>\u201caborrecedores de Dios\u201d<\/em><\/strong>, la mayor\u00eda de estas descripciones se enfocan principalmente en la falta de afecto hacia otros seres humanos, pero incluso podr\u00edan ser contra nuestra propia familia como el caso de los hijos <strong><em>\u201cdesobedientes a los padres\u201d<\/em><\/strong>.\u00a0 Todas estas actitudes y hechos son causadas precisamente por la influencia, poder, y presencia del pecado en nuestra naturaleza, lo que en esta serie de mensaje estoy llamando: DEPRAVACI\u00d3N TOTAL, y que (valga la expresi\u00f3n) afecta nuestros afectos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 San Pablo pod\u00eda observar en la conducta no s\u00e9 si de algunos o de muchos que ya se profesaban creyentes en Cristo en la ciudad de \u00c9feso, pero que en sus vidas y reacciones era evidente que de sus corazones sal\u00eda: <strong><em>\u201camargura, enojo, ira, griter\u00eda y maledicencia, y toda malicia\u201d<\/em><\/strong>, acerca de los cu\u00e1les les dice: <strong><em>\u201cQu\u00edtense de vosotros toda amargura, enojo, ira, griter\u00eda y maledicencia, y toda malicia\u201d<\/em><\/strong> (Efesios 4:31).\u00a0 A otro grupo de creyentes tambi\u00e9n les escribi\u00f3: <strong><em>\u201cPero ahora dejad tambi\u00e9n vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas de vuestra boca.\u00a0<sup>9\u00a0<\/sup>No mint\u00e1is los unos a los otros, habi\u00e9ndoos despojado del viejo hombre\u00a0con sus hechos,\u00a0<sup>10\u00a0<\/sup>y revestido del nuevo,\u00a0el cual conforme a la imagen del que lo cre\u00f3\u00a0se va renovando hasta el conocimiento pleno\u201d<\/em><\/strong> (Colosenses 3:8-10).\u00a0 Imag\u00ednense ustedes todo el mal que es posible ejecutar cuando uno se encuentra embargado por estos sentimientos depravados que revelan la gran falta de afecto que hay en la vida y en el coraz\u00f3n, el asiento de los afectos humanos y espirituales.\u00a0 Uno es capaz de ejecutar cualquier tipo de acciones viles y vergonzosos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 Pero, los que creemos en Cristo, podemos superar esta depravaci\u00f3n; es por eso que el ap\u00f3stol Pablo les dice a los Efesios, en su calidad de esposas, de esposos, de hijos, de padres, de siervos, y de amos, y de cualquier otra relaci\u00f3n humana: <strong><em>\u201cSometeos unos a otros en el temor de Dios.<\/em><\/strong><strong><em>\u00a0<sup>22\u00a0<\/sup>Las casadas est\u00e9n sujetas a sus propios maridos,\u00a0como al Se\u00f1or\u201d<\/em><\/strong> (Efesios 5:21-22); <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>Maridos, amad a vuestras mujeres,\u00a0as\u00ed como Cristo am\u00f3 a la iglesia, y se entreg\u00f3 a s\u00ed mismo por ella\u201d<\/em><\/strong> (Efesios 5:25); <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>Hijos, obedeced en el Se\u00f1or a vuestros padres, porque esto es justo\u201d<\/em><\/strong> (Efesios 6:1); <strong><em>\u201cpadres, no provoqu\u00e9is a ira a vuestros hijos,\u00a0sino criadlos en disciplina y amonestaci\u00f3n del Se\u00f1or\u201d<\/em><\/strong> (Efesios 6:4); <strong><em>\u201cSiervos, obedeced a vuestros amos terrenales con temor y temblor, con sencillez de vuestro coraz\u00f3n, como a Cristo\u201d<\/em><\/strong> (Efesios 6:5); y <strong><em>\u201camos, haced con ellos lo mismo, dejando las amenazas, sabiendo que el Se\u00f1or de ellos y vuestro est\u00e1 en los cielos,\u00a0y que para \u00e9l no hay acepci\u00f3n de personas\u201d<\/em><\/strong> (Efesios 6:9).\u00a0 En todas las \u00e1reas de nuestras relaciones humanas, tenemos que ser afectuosos, porque con Cristo y el Esp\u00edritu Santo en nuestras vidas, ahora, s\u00ed podemos luchar en contra de la depravaci\u00f3n que afectan nuestros afectos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0\u00a0 CONCLUSI\u00d3N:<\/strong> Es verdad que nuestros afectos est\u00e1n afectados por la presencia y poder del pecado en nuestra naturaleza, y que antes de creer en Cristo, por eso somos considerados como <strong><em>\u201cmuertos en nuestros delitos y pecados\u201d<\/em><\/strong> (Efesios 2:1), pero, a los que hemos cre\u00eddo en Jesucristo al ser vivificados por la gracia de Dios, ahora s\u00ed podemos sobreponernos a cualquier limitante que el pecado nos haya establecido en nuestro ser.\u00a0 Es por eso que ahora, podemos cumplir la petici\u00f3n que Dios mismo nos hace y que Jes\u00fas nos lo recuerda, el de: <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>Amar\u00e1s al Se\u00f1or tu Dios con todo tu coraz\u00f3n, y con toda tu alma, y con toda tu mente\u201d<\/em><\/strong> (Mateo 22:37); el de <strong><em>\u201cbuscad las cosas de arriba, donde est\u00e1 Cristo sentado a la diestra de Dios.\u00a0<sup>2\u00a0<\/sup>Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra\u201d<\/em><\/strong> (Colosenses 3:1b-2).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 Amemos a Dios y todas las cosas de Dios; y amemos tambi\u00e9n al pr\u00f3jimo, pero primeramente a los de nuestra familia, y luego a los hermanos en la misma fe en Cristo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>+++++F+++++I+++++N+++++<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Nietzsche, Friedrich (1882).\u00a0<em>La gaya ciencia<\/em>, Alba: Madrid, 1997, pp. 137-138.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LA DEPRAVACI\u00d3N EN LOS AFECTOS ESPIRITUALES. Juan 8:31-41. &nbsp; \u00a0\u00a0 INTRODUCCI\u00d3N: Entendamos por afecto, el sentimiento favorable que una persona puede tener hacia otra o hacia alg\u00fan objeto, expres\u00e1ndole aprecio, cari\u00f1o, estima y cordialidad, y se puede demostrar con una caricia, un gesto, una atenci\u00f3n, un cuidado por la persona, un beso, o hasta con &hellip;<br \/><a href=\"http:\/\/diegoteh.org\/?p=746\" class=\"more-link pen_button pen_element_default pen_icon_arrow_double\">Seguir leyendo <span class=\"screen-reader-text\">LA DEPRAVACI\u00d3N EN LOS AFECTOS ESPIRITUALES<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[40],"tags":[],"class_list":["post-746","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-la-depravacion-total"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/diegoteh.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/746","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/diegoteh.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/diegoteh.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/diegoteh.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/diegoteh.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=746"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/diegoteh.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/746\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":747,"href":"http:\/\/diegoteh.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/746\/revisions\/747"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/diegoteh.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=746"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/diegoteh.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=746"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/diegoteh.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=746"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}